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La selección brasileña, que conquistó el título de la Copa América con una contundente victoria por 3-0 sobre Argentina en la final, tuvo ayer una tímida recepción en el aeropuerto de Río de Janeiro, donde desembarcó en la madrugada y de sorpresa para los hinchas.
El seleccionador brasileño, Dunga, y los pocos jugadores que aterrizaron hacia las 5.00 hora local de ayer en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro fueron recibidos con fuertes aplausos por algunos hinchas que se encontraban en la terminal aérea a esa hora.
Al parecer la inesperada victoria de la selección brasileña en la final de la Copa América tras haber sido criticada durante toda la competición, la tempranera hora de llegada a Río y el desembarco no anunciado impidieron a los hinchas preparar una fiesta más calurosa y ruidosa para recibir al equipo comandado por Dunga.
Los pocos hinchas que estaban en el aeropuerto, sin embargo, sorprendieron a un sonriente Dunga con un ruidoso aplauso y con un asedio al director técnico.
“La victoria no fue ningún tipo de respuesta”, dijo el técnico al desembarcar y en referencia a las críticas que recibió durante toda la Copa América y a la poca confianza de los brasileños.
“Sabía que seríamos muy presionados y cobrados, principalmente después de la derrota ante México (por 2-0 en el primer partido de la competición)”, aseguró el entrenador. Río de Janeiro, EFE
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