Huérfanos de apoyo, 16 fiscales hacen poco por obtener justicia Los 16 representantes del Ministerio Público en la urbe alteña atienden hasta 200 casos cada uno. Las oficinas en las que trabajan son pequeñas, tienen únicamente dos computadoras y los archivos se guardan de manera obsoleta.
ESPACIO MÍNIMO • En los ambientes de la Fiscalía de El Alto, los funcionarios se dan modos para atender a la gente. En la foto se ve a cinco empleados, los dos fiscales trabajan hacinados.
Mientras un fiscal atendía a un denunciante —que por la falta de espacio permanecía de pie—, otra de las autoridades judiciales de El Alto tomaba apuntes de una carpeta de investigación, y tres auxiliares se daban modos para concentrarse y hacer su trabajo, pese a un insistente murmullo que provenía del pasillo.
Cuatro escritorios, dos computadoras, dos estantes repletos con carpetas de investigación y cinco funcionarios se disputan a diario un espacio en las pequeñas oficinas, de dos por tres metros, que tiene la Fiscalía de El Alto en un edificio alquilado.
Acusados y acusadores llegan hasta allí en grupo, para averiguar alguna novedad sobre los casos en los que son parte, pero se ven obligados a regresar otro día, pues la autoridad judicial, o tiene otras investigaciones que atender, o está en una audiencia.
Según datos de la Fiscalía de Distrito de La Paz, en el departamento hay 109 representantes del Ministerio Público, de los cuales 53 se encuentran en la sede de gobierno (que tiene más de 900 mil habitantes), y sólo 16 están en El Alto (ciudad con 800 mil pobladores). Los restantes 40 se destinan a las capitales de provincia y municipios rurales grandes.
De acuerdo a un sondeo realizado con los propios fiscales de El Alto, cada uno atiende de 100 a 200 casos. La consecuencia inmediata es la necesidad de solicitar mayores plazos para realizar las indagaciones.
El ex fiscal de El Alto Jorge Valdivia explica que hace más de 10 años, la investigación de las denuncias con origen en esa urbe se realizaba desde la sede de gobierno. Entonces, se creó una unidad desconcentrada, que con el tiempo sumó 16 fiscales.
Sin embargo, Valdivia no está muy preocupado por el número, sino por las condiciones de trabajo. “La solución no está en aumentar fiscales. Si se hace esto, ¿dónde se los ubicará? Creo que hay que buscar una mejor infraestructura para la atención”.
En todo caso, Audalia Zurita, cuando ejercía las funciones de fiscal interina de Distrito, recordó —durante la inauguración del año judicial 2005— que el sistema de atención de casos en las fiscalías se sobrecargó el 2004. Producto de ello, cada uno tendría, al momento, cerca de 300 tareas que tramitar a la vez.
De hecho, de todos los procesos que ingresaron el 2002 a la Fiscalía paceña, un 46 por ciento pasó sin ser resuelto a la próxima gestión. Mientras que el 2003 no se resolvió el 57 por ciento.
El número óptimo de casos que cada autoridad judicial debería manejar es de 50 a 60.
El Alto no está al margen de esta realidad. El fiscal de materia, Marco Rodríguez, agregó que al problema de la saturación se suma el hacinamiento en el que trabajan, y la falta de material adecuado para ejercer su labor.
Las oficinas tienen computadoras antiguas, con poca memoria de almacenamiento para guardar las evidencias. Apenas cuentan con una caja que carece de seguridad y los archivadores de los casos se hallan apilados a la intemperie en la habitación.
“Esto provoca que se mantenga una gestión administrativa y de investigación ineficiente, porque las partes interesadas deben ir, una y otra vez, a las oficinas para solucionar su conflicto. Presentan una serie de memoriales, lo que a su vez provoca un movimiento inútil de documentos, y que únicamente favorece a los que son acusados”, manifestó el ex fiscal Valdivia.
Durante los 11 meses que ocupó el cargo, Valdivia atendió más de mil casos, de los cuales 27 derivaron en acusaciones, procesos abreviados y salidas alternativas.
Algunas de las autoridades judiciales denunciaron, incluso, que deben correr personalmente con el gasto de salario para sus auxiliares, aunque también cuentan con la ayuda de los practicantes de las universidades.
El sueldo de los fiscales varía de acuerdo a las categorías. Éstas se estratifican según la antigüedad. Bs 10.000 reciben mensualmente los denominados “uno”, 8.500 los del nivel “dos”, y 7.500 los del “tres”.
El Alto tiene seis juzgados
Al igual que con la Fiscalía, el número de juzgados de Instrucción en El Alto es reducido. Sólo son seis, mientras que La Paz cuenta con 13. El juez Segundo de Partido en lo Civil, José Baldivieso, explica que por la falta de personal, el procedimiento penal es lento y retoma las características del antiguo sistema.
“La demora que se provoca en el tratamiento de causas es atribuible a la etapa de investigación y a las imputaciones pendientes”, aclara. El secretario de esa repartición, Clemente Márquez, dijo que en en esa instancia hay 800 demandas que están en movimiento y 200 más comenzaron este año. “Cada uno de los juzgados atiende, entre decretos, resoluciones y otros, hasta mil procesos. Por día ingresan unos 40 obrados y de esta manera se satura la oficina”.