Producto de los conflictos de mayo y junio, la proyección de crecimiento económico estimada para este año no se podrá cumplir. Así lo anunció el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Juan Antonio Morales.
El pronóstico de crecimiento para el 2005 era de 4,6 por ciento. Morales indicó que no será posible llegar a este porcentaje debido a las interrupciones en diferentes rubros producidas por los conflictos. "Probablemente sea un poco más bajo, alrededor de cuatro o un poco más de cuatro, pero todavía no podemos dar una cifra más definitiva", dijo.
El presidente del BCB explicó que si bien la situación económica internacional contribuirá a que no se experimente una mayor reducción de las perspectivas de crecimiento, el ingreso per cápita será menor al previsto para la presente gestión. "Menor crecimiento significa menos empleos, menos ingresos para la ciudadanía", manifestó Morales.
Un análisis de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape) coincide con la estimación de Juan Antonio Morales, al señalar que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) no será el proyectado. "Es muy probable que por los acontecimientos, una revisión a la baja del crecimiento lleve a una tasa menor a cuatro por ciento".
Durante tres semanas, el aparato productivo en las ciudades de El Alto y La Paz se vio afectado por marchas diarias y un paro cívico en la urbe alteña. En diferente magnitud, los bloqueos de caminos afectaron también a los departamentos de Potosí, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz.
Los 20 días de conflicto representaron pérdidas para diferentes sectores. La Federación de Empresarios Privados de La Paz estimó que las pérdidas diarias llegaron a los ocho millones de dólares; el Servicio Nacional de Caminos (SNC) tiene un déficit de dos millones de dólares por concepto de daños físicos y peajes que se dejaron de cobrar; la Cámara Nacional de Comercio (CNC) dio a conocer que el daño económico para sus afiliados supera los $us 100 millones.
La macroeconomía está estable
Si bien hubo pérdidas económicas durante las semanas de conflicto, el Gobierno señala que la macroeconomía no se vio afectada por estos hechos.
El martes 21, el ministro de Hacienda, Luis Carlos Jemio, dijo a La Razón que la coyuntura económica es favorable al país por la situación externa.
"La economía está en buen pie, y podría estar mejor si no se tuviera el impacto de los conflictos", manifestó.
Jemio sostuvo que se apunta a disminuir el déficit fiscal, mantener el tipo de cambio y tener la inflación bajo control.
La Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape) dio cuenta de que los retiros de depósitos en el sistema bancario durante los días de conflicto en mayo y junio no tuvieron la misma magnitud que en febrero y octubre del 2003.
Además, las reservas internacionales en el Banco Central de Bolivia (BCB) están por encima de los $us 1.100 millones.