Educación hace más concesiones y un acuerdo se perfila El Gobierno aumentó el bono Pro Libro de 460 a 700 bolivianos. El magisterio aceptó el aumento salarial. El único tema por resolver es el de la institucionalización.
El Gobierno estableció ayer un preacuerdo sociolaboral con el magisterio urbano. Sin embargo, una conferencia nacional de educadores decidirá la firma del convenio que ponga fin a más de un mes de conflicto.
Así lo informó el viceministro de Educación, Celestino Choque, quien manifestó su esperanza porque los educadores comprendan que el Estado no puede ofertar mejores condiciones a las exigidas por este sector.
El miércoles en la noche, la ministra de Educación, María Cristina Mejía, se reunió con la dirigencia del magisterio y extendió la última oferta a este sector, con un incremento de 3,5 por ciento al haber básico y un aumento del bono Pro Libro de 440 a 700 bolivianos. Según el Gobierno, los maestros habrían aceptado la última oferta salarial, así como el aumento del bono Pro Libro.
El secretario de Conflictos de la Confederación de Maestros Urbanos, Ciro Bozo, dijo que las bases decidirán el lunes si aceptan o rechazan esta oferta.
Choque tiene la esperanza de que los maestros tomen conciencia y accedan a estos beneficios, en el objetivo de reanudar las labores escolares a partir del lunes 4 de julio en La Paz y El Alto. Datos oficiales muestran que el aumento de 3,5% al sueldo de un profesor normalista urbano implica un incremento de 34 a 71 bolivianos, de acuerdo a las escalas. En el caso de los maestros rurales, el aumento es de 49 a 93 bolivianos. Los directores, por su parte, tendrán un incremento de 100 bolivianos.
Una fuente del Ejecutivo dijo que el único tema que falta por resolver es el referido a la institucionalización. “Los maestros quieren una institucionalización que comience de cero”, afirmó.