En la frontera con Perú hay sobreabastecimiento de GLP Control • Policía y Aduana se lavan las manos frente al contrabando. Las FFAA aún no tienen una disposición para actuar según el DS 28120.
A LA VENTA • El GLP boliviano se vende en Perú ilegalmente. La foto fue tomada ayer en Desaguadero, en el lado peruano.
En una inspección realizada ayer, la Superintendencia de Hidrocarburos pudo evidenciar que en la población de Desaguadero existe un sobreabastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP), lo que origina el contrabando de este producto hacia Perú.
El ingeniero de la Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco) del ente regulador, Javier Ugarte, constató que en Desaguadero, Perú, los habitantes comercializan y emplean garrafas con GLP boliviano, en su mayoría envasados por Repsol Gas.
En el Regimiento de Caballería 5 atribuyen el contrabando al excedente de GLP que reciben dos distribuidoras de categoría E, que sólo pueden vender 200 garrafas por día, para una población que no supera las 2.000 personas.
Un informe de La Razón publicado el fin de semana reveló que en Desaguadero hay contrabando de mercadería de todo tipo desde y hacia Perú a través de embarcaciones. Dentro de los productos que se venden de forma ilegal en el lado peruano están el GLP y diesel de Bolivia.
La periodista de este medio que viajó a Desaguadero el jueves 23 habló con el administrador de la distribuidora Axel Gas, Juan Carlos Flores, quien afirmó que al mes compra 5.300 garrafas. Ayer, la esposa de Flores indicó que al día la distribuidora vende entre 20 y 40 garrafas, y el camión repartidor vende otras 50 a las poblaciones cercanas.
En la distribuidora Internacional, el portero negó el ingreso al representante de la Odeco, si bien la normativa dice que las empresas reguladas por la Superintendencia están obligadas a dar todas las facilidades para hacer las inspecciones.
Cuando La Razón estuvo allí la semana pasada, el administrador también se hizo negar.
De igual manera, la Policía fronteriza y la Aduana saben, al igual que los habitantes de Desaguadero, que el GLP pasa al Perú en horas de la madrugada. A las 11.30, en el lado peruano, aún se veían las garrafas dispuestas para la venta. En tanto, por el puente únicamente retornaban a Bolivia las garrafas vacías.
Pese a estar enterados de la situación, ni la Policía ni el control aduanero asumen acciones para prevenir que continúe el contrabando, bajo el argumento de que el lugar por donde pasan los botes es "tierra de nadie", y está bajo tuición de alcaldías y juntas de vecinos de ambas localidades.
Al concluir la inspección, Ugarte señaló que, con los datos recolectados, se realizará un informe técnico para determinar futuras acciones. "En un análisis primario se podría estimar que una de las distribuidoras estaría por demás", señaló.
Las FFAA aún no pueden actuar
Pese a que el Decreto 28120 (para el control fronterizo de contrabando de diesel y GLP) está vigente, las Fuerzas Armadas aún no emitieron una disposición legal para que sus unidades inicien acciones directas.
En el Regimiento de Caballería 5 Lanza, que se ubica en la ruta Guaqui-Desaguadero, los militares controlan que no pasen cisternas cargados con diesel ni camiones con garrafas que no estén autorizados. Sin embargo, en dicha unidad afirman que todavía no recibieron un instructivo para hacer efectivo el control fronterizo.
Extraoficialmente se supo que esto se debe a que está en suspenso una reunión de coordinación entre la Aduana, Fuerzas Armadas, Policía y prefecturas.
Por otra parte, la Superintendencia de Hidrocarburos aclara que los cisternas que van hacia Perú tienen autorización del ente regulador para transportar crudo reconstituido, combustible que no puede ser refinado en el país.