El gobierno del presidente Eduardo Rodríguez decidió mantener en sus cargos a los ocho prefectos recientemente designados y al que fue ratificado, el paceño Nicolás Quenta, pese a que surgieron observaciones contra al menos cinco de ellos.
El anuncio lo hizo ayer el delegado presidencial de Asuntos Políticos, Jorge Lazarte. Dijo que no habrá cambios “mientras no se demuestre que (en la designación) hubo una equivocación”.
“En principio el Gobierno va a sostener sus nombramientos porque de otra manera el propio Presidente de la República estaría renegando de su propia facultad constitucional de nombrar a los prefectos”, señaló Lazarte.
Explicó que el proceso de elección de las nuevas autoridades no fue sencillo, ya que se presentaron presiones desde varios sectores, los que proponían a sus propios candidatos, a pesar que esta designación es aún una prerrogativa presidencial.
Por ello, pidió tiempo a los descontentos para que las autoridades muestren su trabajo.