Un violador en serie confiesa el crimen de la niña Estéfani El Director de la unidad policial dijo que aún se deben hacer análisis de las evidencias. Juan José Poma Pocacoma es el nombre del presunto asesino. Esta es la quinta violación que cometió. Estuvo en la cárcel en dos ocasiones por robo y rapto.
LA FOTO • El asesino confeso no fue presentado en la conferencia de prensa. Sólo circularon dos fotografías.
La Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Fiscalía detuvieron al asesino confeso de Estéfani. Su nombre es Juan José Poma Pocacoma, de 24 años de edad. Se trata de un violador en serie.
El director departamental de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Miguel Estremadoiro, dijo que aproximadamente a las 7.00 de ayer, el equipo de investigadores realizó un operativo en Villa Copacabana —donde residía Estéfani, la niña de ocho años de edad que fue brutalmente asesinada con 18 puñaladas en el pecho y el abdomen, luego de haber sido golpeada y ultrajada—, y atrapó al principal sospechoso del brutal asesinato de la menor, luego de nueve días del levantamiento legal de su cuerpo en la ciudad de El Alto.
El hombre, afirmó el director de la PTJ, vivía en la zona. Fuentes oficiales que llevaron el caso, pero que pidieron mantener sus nombres en reserva, señalaron que el domicilio de Poma está ubicado en Villa Imperial. Allí se habría procedido a su detención, luego de tres días en los que se le hizo el seguimiento.
A las 7.45, el presunto asesino fue trasladado a las dependencias de la PTJ, donde fue interrogado por más de siete horas. El hombre —sostuvo una fuente— confesó que se le acercó a la niña con engaños. Luego, la llevó a su casa, donde la tuvo por aproximadamente 72 horas. El calvario de Estéfani terminó el miércoles, que fue el día en que la habría violado y asesinado.
Estremadoiro afirmó que se trata de un “pedófilo violento” que cometió otras violaciones con anterioridad. “Está ligado a otros cuatro casos que se produjeron en La Paz durante el lapso de tres meses”. Sus víctimas, señaló, fueron niñas de entre seis y ocho años.
Según el director de la PTJ, si no se detenía al presunto asesino, sus crímenes habrían continuado, pero con consecuencias aún, peores de las que sufrió Estéfani. “Este tipo de violadores, con el transcurso del tiempo y violaciones que cometen, se van tornando más violentos”.
Pero además de estos crímenes, Poma, según la fuente oficial, estuvo en la cárcel de San Pedro en 1997 y 1999 por los delitos de robo y rapto. El fiscal de Distrito, Jorge Gutiérrez, dio gracias a la población por la información que brindó y que permitió dar con el presunto asesino.
La fuente allegada al caso indicó que fueron estos datos los que permitieron hacer el seguimiento del asesino confeso desde hace tres días. El hombre habría huido a Oruro. Desde entonces, la Policía ya conocía su paradero y la vinculación con el crimen.
Según los datos oficiales, Poma volvió a La Paz, pues se habría quedado sin dinero. “Volvió para prestarse dinero y luego pensaba volver a Oruro”.
Es en este ínterin en que la Policía procedió a su detención. En el operativo, dijo la fuente, se hallaron algunas páginas del periódico con el que envolvió el cuerpo de la niña para trasladarlo hasta El Alto. Además, se encontró un arma. “No se ha determinado aún si es el arma del crimen”, comentó la fuente. Para confirmar el dato, se envió la evidencia al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), donde es analizada.
Estremadoiro señaló que aún hay que “completar el caso”, y para eso, el IDIF realiza los análisis científicos de las evidencias.
El Director de la PTJ desmintió las acusaciones de las madres de familia de las compañeras de colegio de Estéfani, quienes culparon a Roxana Aguilar, su progenitora, de tener alguna vinculación con la muerte de la menor. La mujer le dijo a La Razón que nunca había ni siquiera escuchado el nombre del hombre. “No sé quién es. Ni siquiera escuché su nombre antes”, señaló.
La PTJ no exhibió a Poma, pues afirmó que la ley lo prohíbe. La fuente oficial indicó que ahora el hombre pasará a la custodia de un juez, quien determinará su futuro en la audiencia de medidas cautelares que se efectuará el día de hoy.
La cronología
El último día • El lunes 4, Estéfani volvía a su casa luego de pasar la tarde en sus clases de educación alternativa en la Fundación La Paz. En el camino, se encontró con su asesino.
El cuerpo • En la mañana del jueves 7, la Policía Técnica Judicial (PTJ) de la ciudad de El Alto procedió al levantamiento legal del cuerpo de la niña.
El velorio • El viernes 8 se efectuó el velorio en una funeraria de Miraflores. Luego, trasladaron el féretro al patio del colegio Elodia Lijerón, donde la niña estudiaba.
Marcha de protesta • Los profesores y compañeros de Estéfani marcharon en demanda de justicia. El presidente Eduardo Rodríguez recibió en el Palacio a una comisión de madres, profesores y vecinos de Villa Copacabana.
El entierro • En la tarde del viernes, cientos de personas con pañuelos blancos se reunieron en el Cementerio General para dar el último adiós a Estéfani. Pedían justicia y pena de muerte para el asesino.
Reactivos • El domingo 10, el fiscal de Distrito, Jorge Gutiérrez, se reunió con representantes del Ministerio de Gobierno para pedir reactivos para el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).
Avances • El Fiscal de Distrito informó que Estéfani fue transportada hasta El Alto dentro de una bolsa de fideos.
Acusación • Las madres de familia de los compañeros de colegio de Estéfani tomaron de rehén a Roxana Aguilar, su progenitora. La llamaban “asesina”.
La detención • A las 7.45 de ayer, Juan José Poma Pocacoma fue trasladado a la PTJ, luego de ser capturado en un operativo en Munaypata. Su interrogatorio duró más de seis horas. Confesó el hecho y otros más.