A un año del referéndum surgen críticas Hoy se cumple un año del llamado referéndum del gas. El MAS critica al Congreso y al Poder Ejecutivo. El MIR dice que la consulta fue un total fracaso. La ex administración del presidente Carlos Mesa la defiende.
PRIMERA CONSULTA EN DEMOCRACIA • El 18 de julio de julio de 2004, los bolivianos (foto) fueron llamados a votar y a expresarse sobre el destino de los recursos hidrocarburíferos.
Hace exactamente un año, el pueblo fue convocado a referéndum para responder a cinco preguntas sobre el tema del gas. Un año después, los resultados de la consulta todavía no están claros en la nueva Ley de Hidrocarburos.
¿La razón? Aún existen divergencias a todo nivel (político, empresarial y social) respecto al cumplimiento y los alcances que tuvo el referéndum en materia de política energética en el país.
Aunque con diversos matices, los únicos temas que son destacados por los partidos políticos son la abrogación de la anterior Ley de Hidrocarburos, dictada durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, la participación ciudadana en la consulta y el hecho de que el país haya obtenido el 50 por ciento de ingresos del negocio petrolero.
Para el Movimiento Al Socialismo (MAS), los resultados de la consulta popular del 18 de julio de 2004 no han sido cumplidos a cabalidad ni por el Congreso ni por el Poder Ejecutivo.
“No se tienen los nuevos modelos de contrato, no existe la refundación de YPFB, no hay nada sobre la industrialización de nuestros hidrocarburos y tampoco se consiguió el 50% de regalías para el Estado”, sostuvo el presidente de la Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara Baja, Santos Ramírez.
El diputado lamentó la falta de capacidad y responsabilidad de parte de los “autoridades legalmente constituidas” para dar cumplimiento al mandato del pueblo expresado en las cinco preguntas del referéndum.
Hugo Carvajal, senador del MIR, calificó como “una gran decepción para el país” la consulta del 18 de julio. “Debido a la improvisación que se dio en esos momentos, el referéndum más bien ha sido un factor de gran controversia y distorsión en el debate de la política de hidrocarburos”, sostuvo el legislador.
Pese a las críticas, Carvajal Donoso destacó la abrogación de la Ley 1689 (Ley de Hidrocarburos), con lo cual se dio inicio a la nueva política de hidrocarburos en Bolivia, y el aumento de los ingresos por concepto de la renta petrolera para el Tesoro General de la Nación (TGN).
El ex ministro de Hidrocarburos Guillermo Torres dijo que la consulta popular fue un reflejo de lo que la sociedad demandaba después de los hechos acaecidos en octubre del 2003 y que derivaron en la renuncia a la presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
“El referéndum ha sido reflejo de lo que el Gobierno del (entonces) presidente Carlos Mesa ha interpretado respecto de las demandas del pueblo”, puntualizó.
Agregó que, en ese momento, el Gobierno no podía ir en contra de lo que demandaba el pueblo. “(Carlos Mesa) no tenía un programa, porque el programa de gobierno —el que había diseñado Sánchez de Lozada— había sido totalmente cuestionado durante esas jornadas (de octubre). Entonces, en ese momento había que hacer un referéndum”.