Hace cinco años aproximadamente un grupo de campesinos procedió a desenterrar las minas antipersonales y antivehículos en la zona cercana a Charaña, fronteriza con Visviri, región donde el 8 de febrero de 1975 los presidentes de facto Hugo Banzer y Augusto Pinochet protagonizaron el denominado e histórico “abrazo de Charaña”.
“Nos sorprendieron, trajeron más de cinco bolsas de yute en un camión. Se estacionó aquí en la puerta de la Unidad de Bomberos. Los campesinos vinieron con un sargento de la Policía”, afirmó El capitán y experto en explosivos, Antonio Quisbert.
La reacción de los campesinos de Charaña se registró en respuesta a la pérdida permanente de ganado. Los lugareños acostumbran a pastear por la región. Esta práctica concluía generalmente con la pérdida de parte de su ganado (llamas, ovejas entre otros). De acuerdo a una información del Ministerio de Defensa —que no precisa datos— las pérdidas de ganado superan al número de víctimas humanas.
Según la versión del experto en explosivos de la Unidad de Bomberos Antofagasta, los artefactos fueron primero desactivados y luego destruidos como medida de seguridad. “Sin embargo, yo pedí que se guardaran dos: una mina antipersonas y otra antitanque para tener como muestra en nuestro depósito”.
Con la curiosidad de conocer los explosivos que fueron instalados hace aproximadamente 30 años a lo largo de la frontera entre Chile, Bolivia, Argentina y Perú, este medio de comunicación solicitó la búsqueda de ambas muestras. Ante este pedido, el subcomandante de Bomberos, teniente coronel Jorge Toro, autorizó la búsqueda, que al final concluyó sin éxito.
“No hay las muestras, desaparecieron”, señaló Quisbert luego de exhibir un gesto de lamento en su rostro.
Una de las víctimas del país
Celso Mamani, un agricultor de la comunidad Janko Marca de la provincia Villarroel de La Paz, fue una de las víctimas en los últimos 15 años de las minas antipersonales que fueron sembradas por Chile a fines de la década del 70 a lo largo de la frontera con Bolivia.
La Razón registró este hecho el sábado 27 de mayo de 2000. Cuando cruzó el alambrado pensaba llegar cuanto antes a Asapa, proximidades de Arica para encontrarse con sus hermanos Florencia y José.
Ajeno al peligro que le acechaba en una madrugada , dio aquel paso fatal sobre una de las minas antipersonales. “He cruzado un alambrado cerca de Tambo Quemado y he pisado la mina, mis compañeros me dejaron solo y más o menos a las once de la mañana unas cholitas me han encontrado”, dijo Mamani en aquella oportunidad. El joven agricultor sufrió una lesión severa en el talón de su pie izquierdo. Presentaba pérdida de tejido blando y la parte ósea. Fue atendido en el Hospital de Clínicas de La Paz.