Jaime Ravinet, ministro de Defensa de Chile, da detalles sobre el plan para el desminado.
Mauricio Quiroz Terán, periodista de ANF
¿Cuándo y cómo comenzó el desminado en la frontera boliviano chilena?
El desminado humanitario en la frontera chileno-boliviana dará comienzo, en propiedad, el jueves 21 de julio de 2005, cuyo objetivo es la limpieza de dos campos minados y la destrucción de 3.300 minas antipersonales. También hemos decidido que esta actividad contemple la remoción y destrucción de 1.100 minas antitanque, pese a que no están incluidas en los compromisos de la Convención de Ottawa. Con anterioridad a esa fecha se han realizado dos tipos de actividades en esta materia en la frontera con Bolivia por parte de Chile: 1) El 4 de diciembre de 1999 se hizo un levantamiento parcial de un sector del campo 2 de Tambo Quemado, destruyéndose 820 minas antipersonales; y 2) Se han realizado tareas de cercado y señalización de la totalidad de los campos de minas en la frontera común, en conformidad con estándares internacionales.
¿En qué consiste el desminado y cuál es el cronograma?
Consiste en la remoción de toda mina antipersonas y su destrucción. Asimismo, incluye la asistencia a las víctimas de accidentes de minas antipersonales y de educación para la prevención. En el caso chileno, estas actividades darán comienzo a partir del segundo semestre de este año. En relación a nuestro cronograma de trabajo, este es fijado por el Plan Nacional de Acción Contra Minas, que establece las fases del proceso hasta la fecha de término que nos otorga la Convención, en marzo del 2012. En el caso de Tambo Quemado, se espera concluir los trabajos durante el año 2006, tras ocho meses de trabajo. Nuestro desafío es terminar de aquí al 2012 con las 118.377 minas antipersonales que tenemos sembradas en 174 campos minados en distintos puntos de las fronteras en el norte y sur de nuestro territorio. De esos totales, 22.988 minas antipersonales están sembradas en 42 campos que corresponden a zonas próximas a Bolivia.
¿Cuántas víctimas han cobrado las minas antipersonales?
En los 30 años que llevan plantados los campos de minas en las fronteras de Chile, hemos registrado un total de 49 accidentes minas antipersonales, minas antitanque o municiones sin estallar y abandonadas en el terreno. Esos accidentes han producido un total de 123 víctimas, de las cuales 63 corresponden a minas antipersonales, 57 a minas antitanque y 3 a municiones sin estallar. Los accidentados corresponden a 23 fallecidos y 100 heridos y amputados, e incluyen civiles y militares. Los militares chilenos accidentados son 75. Los 48 civiles sufrieron accidentes en las regiones fronterizas con Bolivia o Perú. Se trataría de 27 chilenos, 15 peruanos y 6 bolivianos. Mucha de la información sobre víctimas, sin embargo, está incompleta o requiere de una mayor verificación.
¿Cómo ha financiado Chile este proceso?
Este es un proceso extremadamente caro. Según estadísticas de Naciones Unidas, retirar una mina puede costar entre 300 y 1.000 dólares. En el caso chileno, los recursos provienen de dos fuentes, la cooperación internacional y el Estado.
¿Existe algún proyecto con Argentina, Bolivia y Perú para generar un desarrollo fronterizo equilibrado en al subregión del Cono Sur, tras el retiro de todas las minas antipersonales?
Si bien la integración y la cooperación no tienen por qué esperar al término del desminado humanitario, sin lugar a dudas que dicha actividad contribuirá decisivamente a generar mejores condiciones para la integración, tanto a nivel físico como desde el punto de vista político y de las relaciones entre los pueblos. Por de pronto, mejorará la calidad de vida de las personas en las zonas de frontera. La actividad de Tambo Quemado significa un paso hacia una mayor integración entre Chile y Bolivia, de particular relevancia en el nivel local. La remoción de los campos minados implicará también la desaparición de un obstáculo al intercambio entre nuestros pueblos, ya que en el lugar donde se limpiarán los campos de minas se construirá un Complejo Aduanero Integrado y binacional, que facilitará las actividades de tránsito por la frontera común.