El atletismo de fondo toma aire, pero sin respaldo Bolivia tiene un gran potencial en pruebas de largo aliento, pero los pocos que brillan lo hacen por esfuerzo propio. La mayoría trabaja de manera anónima y con poco respaldo.
Hace cuatro años, en ocasión de los Juegos Bolivarianos de Ambato, en Ecuador, la semifondista Niusha Mansilla conquistó tres medallas de oro, una de ellas en los 3000 metros; mientras que Justina Calizaya se coronó en el maratón y Geovana Irusta en la prueba de la marcha 20 kilómetros.
Esa es una muestra nada más de la fuerza y el potencial que los bolivianos tienen en las competencias de fondo y que contrasta con las especialidades de salto, velocidad y potencia donde Bolivia se encuentra en las últimas posiciones y con opciones mínimas para el medallero.
“Para la velocidad se nace y nosotros en el país quizás nacimos para el fondo”, opina la ex fondista Nemia Coca, que trabajó con jóvenes atletas como Evans Pinto y David Veizaga, que actualmente se destacan en los diferentes nacionales.
Por mérito propio las hermanas Justina y Sonia Calizaya, además de Rolando Pillco y Eduardo Aruquipa, entre otros, consiguieron ganarse un lugar en esta especialidad robándole un tiempo libre al trabajo y los estudios.
“Los fondistas venimos de familias con pocos recursos y el mérito es doble porque prácticamente nos preparamos de manera personal”, sostiene Policarpio Calizaya, un eterno formador y ex fondista.
Coca, hoy directora del club de atletismo Pie de Viento en Oruro, afirma que aún recuerda un dilema que se le presentó cuando tenía 16 años. “Me tocó decidir entre correr o estudiar y trabajar, al final pude continuar en el atletismo, pero con el apoyo de mi hermano mayor”.
Los fondistas en el país deben luchar diariamente con una serie de limitaciones que van desde las económicas, pasando por la falta de material deportivo, hasta la ausencia de un entrenador.
Mientras que Policarpio Calizaya y el instructor Juan Carlos Cusicanqui sostienen de manera coincidente que los técnicos nacionales son menos apreciados y hasta discriminados, otros opinan que en definitiva no hay entrenadores para este tipo de atletas de distancia.
A juicio de la corredora Carla Velásquez, que compite periódicamente en pruebas pedestres en Perú, “a los fondistas nacionales hay que incentivarlos, alentarlos a que participen en competencias que no se crucen con su preparación, para luego hacer un seguimiento en la evolución de sus tiempos y marcas”.
El directivo de la asociación paceña de atletismo, Gonzalo Prado, se lamentó en el último nacional de la categoría Mayores de que algunos de los mejores deportistas no participaron en la cita. “Ellos saben que deben acudir en principio a los selectivos para luego llegar a los nacionales, pero no lo hacen”, insistió.
Pero otros, como Carla Velásquez, que tuvo un conflicto con dirigentes de La Paz, fue suspendida por dos años, privando al país de que pueda tener a una de sus principales representantes en Sudamericanos y Bolivarianos.
Más de uno decidió “correr en las calles, donde se paga bien” y “apostar por el premio en efectivo”, señala otro fondista que se prepara para viajar a Colombia. Policarpio Calizaya tiene su propio criterio sobre qué se debe hacer para tener a más fondistas.
“Nos falta una planificación para cada atleta y, claro, el apoyo de las autoridades para que le den tiempo para entrenarse, sobre alimentación y facilidades a los universitarios para que puedan seguir con el atletismo y así no lo dejen muy tempranamente”.
Una apuesta a largo plazo sería la creación de una Escuela Nacional de Fondistas, según opina Calizaya. Esta sería una alternativa para formar a los futuros atletas de esta especialidad en la que Bolivia tiene un gran potencial.
Reclutar fondistas es el objetivo de la FAB
La mayoría de los deportistas de esta especialidad prefiere correr en pruebas de calle y ganar en efectivo, que afiliarse a la federación.
Mientras crece de manera sistemática la tendencia para que muchos fondistas se inclinen por “correr en pruebas de calle” donde se paga en efectivo, la Federación Atlética de Bolivia (FAB) se traza como objetivo el reclutar a este tipo de atletas en un mediano plazo con el fin de que formen parte de las selecciones nacionales en el futuro.
Para el titular federativo, Marco Luque, los atletas de largo aliento apuestan a metas a corto plazo, como “ganar $us 100 en una carrera, $us 50 en otra, pero no en prepararse para llegar a unos Juegos Bolivarianos, Panamericanos o Juegos Olímpicos”.
El directivo cree que esta forma de pensar es común en los miles de fondistas nacionales que participan en pruebas de Perú, Ecuador, Colombia y hasta Chile.
La FAB se empeña en crear un programa nacional para reclutar a fondistas que no están registrados en la federación para hacerles un seguimiento y proporcionarles apoyo técnico con la finalidad de que después “representen al país en Sudamericanos, pero más que todo para que apunten a grandes objetivos”, insiste Luque.
Por su parte, el atleta valluno Fadrique Iglesias considera que se podrían captar nuevos valores si se va a las provincias; “luego deberíamos darles facilidades para que estudien y entrenen, y así no dejen el atletismo”.
Una de las razones por las que la mayoría de los fondistas prefiere competir fuera del país se debe a que en Bolivia son pocas las corridas que pagan en efectivo, y menos las que tienen el aval de la federación atlética.
“Por eso queremos coordinar las grandes pruebas del país como federación”, sugiere Luque, quien sin embargo insiste en que si los fondistas quieren formar parte de las selecciones nacionales, primero deben registrarse en la institución, luego participar en los selectivos, los clasificatorios y así optar a formar parte de los postulantes a Sudamericanos y otros.
En países como Perú hay “corredores de calle”, pero también existe un Centro de Alto Rendimiento donde se preparan los atletas que luego irán a los diferentes Sudamericanos.
Detalles
Algunas pruebas • El Diario, Carrera Pedestre Canal 13, Media Maratón de Mayo y Prueba Septembrina en Cochabamba, Carrera Pedestre en Santa Cruz, Casa Argentina y Aniversario de Oruro y Cotel en La Paz.
Hermanos condori • Los hermanos Marco e Iván Condori, en Cochabamba, fueron cuestionados por la FAB por haber organizado una prueba que no estuvo avalada por la federación.
La entrevista a: [Fadrique Iglesias, Velocista] “La disciplina es vital en toda especialidad”
El velocista Fadrique Iglesias, que actualmente se entrena en España, afirma que la disciplina y la responsabilidad son vitales en el atletismo, en pruebas de fondo o velocidad.
¿Qué consejo puede dar a los jóvenes atletas? Ante todo responsabilidad y disciplina en todo lo que uno haga, sólo así se puede crecer.
¿Proyectos a largo, corto o mediano plazo? Por supuesto que a largo plazo, no podemos ser resultadistas, estos proyectos se los debe cumplir pensando en el futuro. No se deben pedir resultados a corto tiempo, se debe apostar a la formación en todo momento.
¿Cómo se podrían ayudar con las becas? Debería existir un plan de becas en el país para todos los fondistas con marcas mínimas y que todo esto se maneje de manera descentralizada. Para que en principio se sepa quiénes son, cuántos son y qué marcas tienen.
La entrevista a: [Carla Velásquez, Fondista] “Necesitamos DT para estas pruebas”
La fondista Carla Velásquez indica que uno de los principales problemas que evita la salida de más fondistas es la falta de entrenadores especializados en estas pruebas.
¿Cuál es la principal dificultad para los fondistas? Nos preparamos casi de manera personal, pocos pueden tener un entrenador. Un fondista invierte en su entrenamiento y ante la falta de pruebas en el país se ve en la necesidad de salir al exterior.
Y los entrenadores... En el país hay pocos instructores realmente bien capacitados y esa es una gran falencia, nosotros necesitamos entrenadores para esta especialidad.
¿Los técnicos cobran? Cuando uno corre de manera profesional sí debe pagar.
¿Cuánto les pagan? Conozco que se paga un 10 y hasta un 20% de lo que uno gana en las pruebas que dan efectivo.