El Gobierno planea comprar acciones de Aguas del Illimani El valor de las acciones es uno de los puntos centrales de la negociación que lleva adelante el Ejecutivo con representantes de la empresa. Las alcaldías aseguran que no gastarán sus recursos. AISA recuerda que invirtió más de $us 63 millones.
TOMA DE DECISIONES • La imagen muestra una foto tomada el jueves de la semana pasada durante una reunión entre alcaldías, dirigentes vecinales y Gobierno para tratar el tema.
El Gobierno anunció ayer que para hallar una salida amigable a la finalización del contrato con Aguas del Illimani Sociedad Anónima (AISA), se piensa adquirir las acciones que posee ésta, con recursos del Estado.
Según el superintendente de Saneamiento Básico, álvaro Camacho, con esta iniciativa se espera se acelere una salida “menos traumática” de la distribuidora que —según decreto— debe dejar la concesión el 29 de julio.
Camacho asegura que la Superintendencia apoyará el proceso si éste cumple con las exigencias del marco regulatorio y si se garantiza la calidad y continuidad del servicio prestado.
Lo que aún está en análisis es el valor de las acciones. El alcalde de El Alto, José Luis Paredes, explicó que este es el punto más álgido en las negociaciones con AISA. “Lo racional sería siete millones de dólares, aunque otros hablan de 11 e incluso más; a esto se debe añadir que la empresa tiene una deuda de 18 millones, obligación que se debe asumir”.
El presidente de las juntas vecinales de El Alto, Abel Mamani, manifestó que la propuesta de comprar las acciones implica primero conocer cuánto invirtió la empresa. “Este es el punto más conflictivo”, asegura.
Según el viceministro de Servicios Básicos, Eduardo Rojas, el Gobierno requiere aproximadamente 11 millones de dólares para ello. En cambio el Gerente General adjunto de Aguas del Illimani dijo que cualquier negociación debería contemplar los más de 63 millones de dólares que invirtió la transnacional.
Esta posición, según Chávez, fue planteada en la reunión que sostuvieron el pasado viernes con el presidente Rodríguez. Recordó que también se debe tomar en cuenta que AISA tiene deudas con organismos multilaterales por más de 11 millones de dólares y añadió que una intervención no será necesaria porque la empresa está dispuesta a entregar la administración cuando el Gobierno lo disponga.
Rojas explicó que la idea de compra de las acciones fue compartida con las alcaldías, las juntas de vecinos y con AISA, de quienes se espera una posición oficial. Explicó que los nuevos accionistas serían los municipios, las juntas de vecinos y los trabajadores. Lo primero, dijo Rojas, será definir hasta el 1 de agosto la conformación del nuevo directorio, para iniciar la transferencia.
De acuerdo a la autoridad, la Alcaldía El Alto aceptó la propuesta, hecho que el propio Paredes confirmó a este medio, aunque aclaró que la comuna alteña no invertirá dinero en el proceso. En esa misma línea, el representante del municipio de La Paz, Javier Zárate, sostuvo que la condición para aceptar la propuesta es que los municipios no inviertan recursos en la transferencia, y que los gastos se asuman desde el nivel central.
Rojas sostuvo que la propuesta contempla una recomposición accionaria de la empresa, así como de los créditos y de la propia concesión. Agregó que se realizaría una auditoría, y que con el nuevo directorio podría resolverse el cambio de razón social.
El distrito 8 se pronunciará sobre AISA
El dirigente vecinal del distrito 8 de El Alto, y delegado ante la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), Germán Mamani, informó ayer que un ampliado asumirá una posición respecto al voto resolutivo de apoyo a Aguas de Illimani, emitido por unas 30 de las más de 100 urbanizaciones que allí existen.
Mamani aseguró que “en ningún momento se citó a una reunión para emitir una resolución sobre este tema. Por tanto, no hay representatividad porque se actuó de forma ilegal y no se tomó en cuenta a las restantes 70 juntas, que aglutinan a la mayoría de la gente”.
Las 32 urbanizaciones mencionadas tomaron la decisión el sábado, durante la inauguración de piletas públicas en ese distrito. En el último mes, uno de los lugares alteños más beneficiados con obras, de parte de AISA, fue, precisamente, el 8.
Ese día, los dirigentes amenazaron con bloqueos si Aguas del Illimani se va sin concluir los trabajos programados, razón por la que pidieron se anule el decreto de su salida. El ministro de Servicios y Obras Públicas, Mario Moreno, sostuvo que aun cuando AISA deje el país, la nueva operadora dará continuidad a los compromisos.