El presidente Ricardo Lagos dijo que la negativa de Chile a organizar los Juegos Odesur de 2006, en reemplazo de Bolivia, se debió a que no quería tener un conflicto adicional con nuestro país, además del diferendo por la reivindicación marítima.
"No me pida a mí que me enfrente a los bolivianos, porque es distinto, eso no es deportivo. Los bolivianos me han dicho que ellos todavía quieren organizarlo y que ellos considerarían una afrenta que más encima lo haga Chile", afirmó ayer el Mandatario ante las consultas hechas por miembros de la prensa chilena.
El martes pasado, Chile anunció que renunciaba a ser la sede alternativa de los Odesur y a raíz de esa información surgieron las consultas. "No me pida a mí, como Presidente de Chile, que tenga un conflicto adicional con Bolivia. Los juegos son para unir, no para dividir", agregó Lagos.
El gobernante chileno había anunciado hace una semana que su gobierno aceptaba organizar los juegos, pero supeditado a un aval de Bolivia, a la que la organización deportiva sudamericana le retiró la sede por la crisis política y social de ese país. Y se la ofreció a Chile.
Pero, como Bolivia se negó a aceptar perder la organización y que Chile los organice, Lagos optó por declinar la oferta.
Chile y Bolivia no tienen relaciones diplomáticas desde 1978 a raíz de la demanda boliviana de obtener una salida al Pacífico, por la pérdida de territorios que tuvo durante la guerra entre ambos países en 1879. Recién este año intentan reanudar sus conversaciones sobre el tema marítimo, en una agenda sin exclusiones que empezará a diseñarse el 8 de agosto en La Paz.
Neven Ilic, presidente del Comité Olímpico de Chile, criticó la decisión del Gobierno chileno y la calificó de errónea.
"Chile es un país que debe cumplir sus compromisos internacionales por sobre todas las cosas. Nosotros como deporte chileno no estamos dispuestos a que se nos entregue como justificación para no cumplir con nuestra palabra que Bolivia no nos ha dado permiso para realizar los juegos", dijo Ilic. Santiago, AP