Los médicos de la clínica Virgen de Copacabana, que atienden al asesino confeso de la niña Estéfani en medio de un estricto control policial, aseguran que el hombre se encuentra estable, pero deprimido. Otra fuente señaló que su recuperación demandará al menos una semana.
Ni la Fiscalía ni la Policía, establecieron con claridad la forma en que el imputado intentó suicidarse. “Esta acción, y su estado anímico, demuestran que este individuo sabe perfectamente que cometió un crimen horrendo. Así que esa teoría de que está loco, queda desvirtuada”, señaló a La Razón, el fiscal del distrito, Jorge Gutiérrez.
Mientras la Policía asegura que es necesario llevar adelante la reconstrucción en el caso Estéfani, para obtener mayores elementos; el Ministerio Público no garantizó que se lleve adelante ese acto procesal, pues se requieren mayores garantías para el imputado.
La PTJ informó anoche que Poma habría utilizado la tapa de un casete, que es de plástico, para realizar las heridas en el abdomen. Y, el ribete de una frazada con la que se habría intentado ahorcar. Sin embargo, el galeno del Hospital de Clínicas que lo operó, Eduardo Chávez, explicó que el hombre utilizó un elemento punzocortante, con el que se lesionó un ligamento que va hacia el hígado. Éste sangraba y por eso tuvo que ser operado. “Habría intentado ahogarse. Al tratar de reanimarlo, le bloquearon las vías respiratorias. Eso debe tratarse con antibióticos. Estimo, si no hay infecciones, al menos una semana de recuperación”, dijo.