La importancia del estudio radica en determinar, en forma definitiva, cuánto se está produciendo de coca en el país. Según un reciente estudio satelital efectuado por el organismo especializado de las Naciones Unidas, en Bolivia hay 27.400 hectáreas de coca.
La Unión Europea confirmó oficialmente al Gobierno nacional que financiará con alrededor de 300.000 dólares un estudio que identificará los diversos usos legales y tradicionales de la coca. Con anterioridad, el canciller Armando Loaiza obtuvo en Viena la no objeción de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDC) para la realización de dicho estudio. De esta manera, Bolivia quedó habilitada para llevar adelante aquel trabajo, que demandará por lo menos un año, y que determinará si se incrementa o se reducen los cultivos de la hoja en el país, especialmente los emergentes en Yungas.
Con anterioridad, el Gobierno de Estados Unidos, como financiador de la reducción de los cultivos de coca y de la represión contra la producción ilegal de cocaína, recordó al Gobierno de Bolivia la obligación que tiene de realizar el estudio del mercado legal de la coca que se requiere para el consumo tradicional (acullicu, uso ritual, medicinal e industrialización). El último estudio se efectuó en el año 2000.
El artículo 29 de la Ley 1008 establece que "el Poder Ejecutivo determinará periódicamente la cantidad de coca necesaria para cubrir la demanda del consumo tradicional". A su vez, el artículo 5º de la misma disposición indica que "no podrá exceder la producción equivalente a un área de 12.000 hectáreas de cultivo de coca, teniendo en cuenta el rendimiento de la zona tradicional".
En forma paralela a las gestiones diplomáticas emprendidas por el actual Gobierno para obtener el referido financiamiento, el Consejo Nacional de Lucha Contra el Tráfico de Drogas (Conaltid) acordó que el Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios adelante los trabajos técnicos necesarios para garantizar el desarrollo del indicado estudio, cuyos términos de referencia se encuentran ya en manos de los productores de coca, a fin de que designen a dos consultores que trabajarán con los que nombre el Ejecutivo. La importancia del estudio radica en determinar, en forma definitiva, cuánto se está produciendo de coca en el país, cuántas hectáreas están destinadas a la producción ilícita y cuánto hemos avanzado o retrocedido.
Según un reciente estudio satelital efectuado por el organismo especializado de las Naciones Unidas, en Bolivia hay 27.400 hectáreas de coca. De este total, 10.100 se encuentran en el Chapare y 17.300 en los Yungas de La Paz.
El estudio, que se cumplirá directamente en las áreas de cultivo, permitirá corroborar o desvirtuar tales cifras.
La oportunidad se presta también para que se estudien las posibilidades de la industrialización masiva de la coca, una demanda persistentemente formulada por los productores de la hoja. El estudio debería identificar los campos de esa industrialización, si acaso es posible, de manera que de una vez se resuelva la incógnita, pues, en tanto ésta siga sin dilucidarse continuarán habiendo los pretextos para proseguir con los actuales cultivos y eventualmente intensificarlos, como ocurrió en los últimos años.
De acuerdo con el estudio satelital de la ONUDC, el total del área de cultivo de coca en Bolivia produce un estimado de 49.000 toneladas métricas, de las que 38.000 serían destinadas al narcotráfico. Esta cantidad tendría la capacidad de producir 107 toneladas métricas de cocaína. En tanto esto siga ocurriendo, el país seguirá involucrado en el circuito internacional de la droga.