Bolivia quiere vender más gas; las petroleras dicen que es inviable Las compañías piden la revisión de la Ley de Hidrocarburos. Consideran que para hacer este negocio se requieren nuevas inversiones, que con la actual ley es imposible hacer. El Ejecutivo refuta estas observaciones.
Mientras las autoridades del sector energético de Bolivia y Argentina se reúnen hoy en la ciudad de Santa Cruz para hablar sobre el nuevo proyecto de compra-venta de gas, las empresas petroleras consideran inviable emprender nuevos negocios si se mantienen "los niveles de presión fiscal y demás restricciones impuestas en la nueva Ley de Hidrocarburos".
“El país, debido a la incertidumbre que su industria petrolera enfrenta en la actualidad, y debido a las condiciones legales, regulatorias y fiscales recientemente introducidas, cuenta hoy con una capacidad limitada de producción de gas que es insuficiente para atender cualquier demanda adicional”, señala en un comunicado público la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH).
Las petroleras aseguran que se requieren nuevas inversiones para hacer viable un nuevo plan de exportación o algún proyecto de industrialización del gas.
“Solamente para el desarrollo de campos y lograr capacidad de producción adicional de 20 millones de metros cúbicos diarios, se necesitan al menos 600 millones de dólares, imposibles de financiar con los niveles de presión fiscal y demás restricciones impuestas en la nueva Ley de Hidrocarburos”, añade.
Si bien las compañías observaron desde un principio la redacción de la nueva norma petrolera, promulgada en mayo de este año por el Congreso, ayer pidieron oficialmente su revisión.
“Consideramos que es necesario revisar la viabilidad de las inversiones para hacer posible proyectos que todos anhelamos desde Bolivia, ya sea a través de la exportación o de la industrialización del gas natural boliviano”.
Aclaran que las 120 empresas afiliadas a la cámara del sector respaldan a la administración del presidente Eduardo Rodríguez Veltzé en los esfuerzos que hace por concretar nuevos negocios.
Al respecto, el ministro de Hidrocarburos, Jaime Dunn, respondió ayer que el país sí está en “condiciones de exportar gas”, por lo que se decidió que la comisión energética del Poder Ejecutivo prosiga las reuniones con las autoridades del vecino país.
Con este encuentro se reinician oficialmente las conversaciones con el vecino país para concretar el negocio de exportación de al menos 20 millones de metros cúbicos diarios de gas mediante la construcción del Gasoducto al Noreste Argentino (GNEA).
Las negociaciones se estancaron desde el año pasado por el tema del precio de exportación.
Actualmente, el precio de exportación del gas boliviano a Argentina, en frontera, es de 2,24 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica).
Argentina busca un precio menor para el nuevo negocio que pretende abastecer a ocho provincias del noreste argentino en un gasoducto que requiere la inversión de más de 1.000 millones de dólares (financiamiento privado). Y, para iniciar su construcción, las empresas deben tener contratos firmados, clientes seguros y trato cerrado.
“Son necesarias grandes inversiones que serán difíciles de realizar bajo las condiciones actuales de la nueva ley”. Cámara de Hidrocarburos