EEUU alerta sobre el peligro de la coca ilegal La Directora de la NAS dice que no tiene sentido aceptar el cato de coca. Los actuales cultivos superan la demanda tradicional. David Greenlee habla de un incremento dramático en el consumo de drogas en el país.
En el decimooctavo aniversario de la Fuerza Antidrogas del país, la Embajada de Estados Unidos en Bolivia dijo que permitir el cultivo de coca ilegal en la región del Chapare tiene efectos en el consumo de drogas, que ha registrado un “incremento dramático”.
“No hay ningún sentido para un cato de coca; si hay tanta coca en excedente, ¿por qué permitir más? Hay más coca producida en el país y los bolivianos deberían preguntarse qué va a pasar en Bolivia si hay demasiada coca, demasiadas drogas (...)”.
La responsable de la Dirección de Asuntos Antinarcóticos de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, Carol Fuller, señaló que “es más que suficiente” las 12 mil hectáreas para el consumo tradicional en el país. El último informe de la ONU señala que hay 27.700 hectáreas de cultivo.
Fuller opinó sobre el tema tras asistir al acto del XVIII aniversario de fundación de la FELCN, en el patio de honor de la Academia Nacional de Policías, donde la representación diplomática elogió a la Policía Antidroga y le hizo una donación de 100 camionetas y 67 motocicletas.
Desde principios de julio, el asunto de los cultivos de coca se repuso en la agenda nacional, tras conocerse un informe de las Naciones Unidas que daba cuenta del incremento en las plantaciones y luego de que quedara en evidencia que este tema depende del estudio del mercado de la hoja de coca, que no se ha realizado pese a compromisos entre el anterior Gobierno y los cocaleros.
El convenio suscrito entre el Ejecutivo y los cocaleros del Chapare el 3 de octubre del 2004 establece reducir todos los cultivos en el trópico cochabambino hasta un límite de 3.200 hectáreas mientras se conozca el estudio del mercado legal de la coca. Actualmente en el Chapare hay 10.100 hectáreas de coca ilegal.
Al respecto, el embajador de Estados Unidos, David Greenlee, exteriorizó su preocupación sobre el incremento en la producción de coca, cocaína y marihuana. “Lo que está pasando en este país es un incremento dramático en el consumo (de drogas), porque no hay país productor o de tránsito, sino también consumidor”, agregó Greenlee.
Según un estudio del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas, Oruro ocupa el primer lugar en el consumo de marihuana con un 4,11 por ciento, seguido de La Paz con 3,06 por ciento, Cochabamba 2,7 por ciento y Santa Cruz con un 2,26 por ciento. El consumo a nivel nacional es de 6,19 por ciento.
La Fuerza Antidroga tiene registrado en sus archivos que en 1999 se incautó 2 toneladas de marihuana; el 2004 la cifra subió a 28 toneladas y el primer semestre del 2005 llegó a 31 toneladas.
En el discurso central, el director de la FELCN, coronel Luis Caballero, dijo que Bolivia tiene un potencial de producción de cocaína de 107 toneladas, frente a las 390 de Colombia y 190 de Perú. Según la ONU, se requiere más de mil toneladas métricas anuales de cocaína para satisfacer el mercado mundial. “La atracción del ilícito negocio hace que nuestro país sea visitado por correos humanos dedicados al tráfico de drogas”, agregó.
Este año se detuvo a 146 extranjeros quienes intentaban llevar en sus estómagos más de 9.662 cápsulas, equivalentes a 171 kilos de cocaína.
Ávila anuncia acciones contra la marihuana
El ministro de Gobierno, Gustavo Ávila, informó que la producción de plantaciones de marihuana “será afectada, especialmente en el sur y valles del país”. La autoridad hizo esa declaración luego de que la Embajada de Estados Unidos alertara sobre el incremento en el consumo de drogas.
A su juicio, la fuerza antidroga “no le ha perdido pisada al narcotráfico”. El gobierno del presidente Eduardo Rodríguez ratificó que cumplirá con sus compromisos internacionales en materia de lucha antidroga y pidió respetar el principio de responsabilidad compartida.
El estudio del mercado legal definirá la política de la coca, dijo el viceministro de Desarrollo Alternativo, Jorge Azad. “El estudio estimará cuánta coca necesitamos los bolivianos para el consumo legal y en función a eso se van a tomar nuevas medidas en el marco de la Ley 1008”.
Según Azad, la agenda del Gobierno está centrada en impulsar el estudio que ya cuenta con un financiamiento de 300 mil dólares de la Unión Europea.
Opinó sobre el tema luego de que la directora de la NAS, Carol Fuller, cuestionó el cato de coca (extensión de 40 por 40 metros de tierra por familia para el sembrado de la hoja verde).