Choferes quieren trabar el proyecto del tren elevado La fase uno del proyecto, que irá del centro a Cota Cota, prevé el traslado masivo de usuarios. Los transportistas dicen que su trabajo corre riesgo.
EL FUTURO TREN • El tren elevado, que en su primera fase irá de la calle Colón a Cota Cota, lucirá como muestra la imagen.
El Concejo Municipal de La Paz aprobó ayer las bases para la licitación del proyecto de concesión del Tren Urbano Elevado La Paz, en medio de las protestas de los choferes sindicalizados paceños, que ven en la obra una amenaza para su estabilidad laboral y la economía de las familias dependientes de este oficio.
El Tren Elevado La Paz es un sistema de transporte masivo, que en su primera fase contempla el tramo desde Cota Cota hasta la calle Bueno, siguiendo el curso del río Wayñajahuira hasta Las Cholas, y de allí el del río Choqueyapu, sobre un monorriel.
Habrá 10 estaciones, en una distancia de 10,6 km, a un costo de 73 millones de dólares provenientes de la inversión privada.
Los concejales aprobaron el plan por mayoría absoluta, luego de recibir explicaciones técnicas y financieras de las autoridades de la Oficialía Mayor de Promoción Económica de la comuna paceña, instancia responsable de los procesos de concesión de obras públicas de transporte. Mientras, en la puerta de la Alcaldía, afiliados a la Federación Departamental de Choferes rechazaron el plan.
Entre los argumentos contenidos en una misiva dirigida ayer al presidente del Concejo, citan que la obra “no mide los costos económicos y sociales en contra de los transportistas” y sus fuentes de trabajo, con el solo fin de “satisfacer algún ofrecimiento de orden político” de la gestión de Juan del Granado. Los choferes reclaman que no conocen los alcances del plan y que éste se pretende “imponer por la fuerza”.
Según información del Concejo, en el desarrollo de las explicaciones brindadas por Ramiro Elizondo, director de Productividad y Competitividad de la comuna, las consultas giraron en torno a la generación de empleos, desempleo, expropiaciones, tarifas, preinversión y otras de carácter técnico, tomando en cuenta la estabilidad de suelos. Elizondo dijo que en la primera fase, cuyas obras se iniciarían en julio del 2006, se generarán 600 empleos directos y 150 indirectos, durante los primeros tres años, aunque admitió que también afectará el trabajo de 1.500 transportistas, lo que para el concejal Pablo Ramos representa un efecto multiplicador de hasta de 15 mil personas afectadas.
La segunda fase del tren iría de la calle Colón, por la Estación Central, hasta El Alto; y otro tramo desde Llojeta hasta El Alto.