Un polémico aliado desata crisis en el gobierno peruano Fernando Olivera fue nombrado nuevo Canciller y minutos después se conoció de la renuncia del jefe de gabinete y del ministro de Vivienda. Olivera protagonizó escándalos y respaldó la legalización de la coca.
CAMBIO DE MANDO EN LA CANCILLERÍA • Olivera (der.) saluda a su antecesor Rodríguez Cuadros, mientras Toledo y su esposa observan, ayer en el Palacio de Gobierno en Lima.
La posesión de Fernando Olivera como nuevo canciller —en lugar de Manuel Rodríguez— ocasionó ayer una crisis de gabinete en Perú. Primero renunció de manera irrevocable el jefe del consejo de ministros, Carlos Ferrero, y luego, el titular de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Carlos Bruce.
Tanto Ferrero como Bruce se habían enfrentado públicamente con Olivera —aliado del presidente Alejandro Toledo y ex embajador peruano en España— por sus opiniones dispares acerca de la legalización de la hoja de coca en la región del Cusco.
Olivera, de 47 años y fundador del Frente Independiente Moralizador, ha sido, desde que Toledo llegó a la Presidencia en 2001, su aliado político con importantes cuotas de poder en el gabinete.
Ferrero había presentado en julio ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad contra la ordenanza del Cusco por la amenaza de que los cultivos de coca aumenten sobre el nivel legal permitido.
Sin embargo, Olivera respaldó la iniciativa del Cusco y demandó la renuncia del "zar antidrogas" Nils Ericsson, dependiente de Ferrero, presuntamente por haber fracasado en su labor. Según Naciones Unidas, Perú tiene más de 50.000 hectáreas de coca, de las cuales sólo 9.000 pueden ser utilizadas legalmente para la industria, ritos y costumbres.
Toledo advirtió en la ceremonia de toma de posesión que habría más cambios en el Gobierno, pero evitó pronunciarse puntualmente sobre ellos. Olivera juró en el Palacio de Gobierno de Lima en una ceremonia en que fue notoria la ausencia de Ferrero, cuya dimisión obliga, por mandato constitucional, a la renuncia de todo el gabinete. Tampoco estaba Bruce, secretario general del gobernante Perú Posible, el partido de Toledo.
La trayectoria política de Olivera ha estado marcada por el escándalo desde que éste se hizo de un escaño en el Congreso por el desaparecido movimiento Convergencia Democrática, en 1985. Se convirtió en perseguidor del ex presidente Alan García (1985-90) con denuncias de corrupción en su contra y en 2000 difundió el polémico video que provocó la renuncia del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) por los mismos cargos.
Además Olivera protagonizó hace cuatro años un escándalo en el Vaticano, cuando llevó cartas apócrifas que comprometían al cardenal de Lima, Juan Luis Cipriani, con actos de corrupción debido a su cercanía con el ex presidente Fujimori.
El caso dio pie a una denuncia penal contra miembros del clero peruano, a la cual Olivera se ha negado reiteradamente a responder. Lima, EFE-AFP-DPA
Remezón Político
Desaire • El ex ministro Carlos Bruce fue desairado no hace mucho por Fernando Olivera quien lo dejó con mano extendida en una ceremonia pública.
Rumores • En medios políticos se especulaba de otras renuncias hasta ayer por la tarde: Pilar Mazzetti, de Salud; Eduardo Salhuana, de Justicia; Roberto Chiabra, de Defensa, y Alfredo Ferrero, de Comercio Exterior.