¿Qué ganan Morales y Quispe? Posiblemente un efectivo apoyo moral y material de Venezuela y con su grandioso superávit petrolero presto para sus causas. También urge preguntar si el principal ganador de este debate electoral boliviano no es el Mandatario venezolano.
El presidente venezolano Hugo Chávez se ha posesionado en la política boliviana, quiérase o no. El hecho de que dos de los candidatos indígenas, Evo Morales y Felipe Quispe —ambos declarados antiimperialistas—, hayan viajado a Caracas en vísperas de la campaña electoral, hace sugerir toda clase de conjeturas, peor todavía a su adversario más serio: Jorge Quiroga Ramírez. Para nadie es un misterio la amistad que existe entre Evo Morales y Hugo Chávez, como no es un misterio tampoco la antipatía que ha surgido entre Chávez y Quiroga, antes presidentes ambos, y por lo tanto, con toda probabilidad, amigos en los foros internacionales y presidenciales.
El hecho es que últimamente Jorge Quiroga ha atacado directamente al venezolano Hugo Chávez por inmiscuirse en asuntos que atañen a la nación boliviana, y Chávez lo ha negado. Jorge “Tuto” Quiroga, que había estado ausente del debate político nacional hasta el punto de ser duramente criticado, no dejó, sin embargo, de demandar a Hugo Chávez por su intromisión en la política boliviana, alimentando a grupos radicales. Como se podía esperar, Chávez lo negó todo.
Chávez no podía decir otra cosa. Pero quienes desmienten a Chávez son los líderes indígenas bolivianos, en particular Evo Morales, que le dedica grandes e indisimulados elogios al jefe bolivariano. No es menos el afecto que le demuestra el jefe del MIP, Felipe Quispe, quien, como Morales, lanza incendios contra el imperialismo norteamericano y verdaderas apologías a Hugo Chávez y Fidel Castro. Aunque Morales y Quispe anden distanciados internamente, se sabe que ambos tienen un pensamiento común respecto a la democracia boliviana endeble y la salida revolucionaria que daría poder político efectivo a lo que ellos llaman el “cambio”.
Morales ha dicho que está convencido de que Chávez y Fidel “son los comandantes de las fuerzas libertarias de América. Los campesinos queremos acompañar esa lucha antiimperialista”. Morales es afecto a los movimientos antinorteamericanos y su admiración por la Cuba castrista y la Venezuela bolivariana no tiene límites. Y es evidente, por eso mismo, que Evo Morales, si alcanza el poder en las próximas elecciones, tratará de hacer de Bolivia algo similar a lo que se ha hecho en Cuba y se hace en Venezuela.
Aunque hay ciertos matices que pueden ser más que sólo matices: Fidel Castro hizo una verdadera revolución, popular, violenta, apasionada, y no democrática. Pero ganó la guerra contra Batista y luego se defendió contra Estados Unidos. Chávez hace hoy otra revolución, dentro de un juego democrático inédito, criticado, pero que le permite sobrellevarlo con muchísimo dinero. Evo Morales estará sujeto a la Constitución boliviana y no tendrá dinero para movilizar masas y opinión pública. Si pretende emular a Castro o Chávez en una Bolivia que tiene sus propias características, puede que esté poniendo en riesgo todo lo que ha ganado hasta hoy.
¿Quién gana con Chávez? Posiblemente Evo Morales y Felipe Quispe mediante un efectivo apoyo moral y material de Venezuela y con su grandioso superávit petrolero presto para las causas que convenga a Chávez. Pero, también es necesario preguntarse si el principal ganador no es Hugo Chávez.