Los candidatos buscan aliados a falta de aparato Un matiz que diferencia a estas elecciones de las del pasado es que para hacer campaña ya no es suficiente hacer alianzas entre partidos. Estas estructuras son insuficientes, después del crecimiento de los movimientos sociales y regionales.
Las del 4 de diciembre serán unas elecciones atípicas, no sólo porque los bolivianos acudirán por primera vez a las urnas a elegir Presidente, Vicepresidente, parlamentarios y prefectos, sino además por los cambios obligados en el accionar de los postulantes, debido a la severa crisis en que se encuentra el sistema político tradicional.
Esta vez los partidos ya no interesan a la hora de consolidar alianzas preelectorales. Contrariamente, existe el riesgo de que resten votos en lugar de aumentar el caudal electoral. Será por eso que hasta la fecha el MNR, MIR y NFR no consiguen aliados para llegar a diciembre.
Esa situación de distanciamiento de los partidos tradicionales ha provocado también un cambio en las campañas, debido a que ya no existen los aparatos políticos que solían definir la inclinación del voto en anteriores procesos electorales.
Los hasta ahora cuatro postulantes a la Presidencia — sólo uno de ellos (Evo Morales) a nombre de un partido— han previsto otro tipo de alianzas preelectorales, que incluyen a organizaciones sindicales, agrupaciones ciudadanas, pueblos indígenas y movimientos regionales, pero en ningún caso a frentes partidarios.
Antes, muchos partidos pequeños llegaban al Congreso sólo por haber hecho alianzas con fuerzas más grandes. Es el caso del Partido Demócrata Cristiano (aliado eterno de ADN), el Frente Revolucionario de Izquierda (aliado del MIR) o el Movimiento Revolucionario Tupaj Katari de Liberación (aliado del MNR).
Esta vez ya no son necesarios porque el aparato político es insuficiente para llevar adelante una campaña electoral exitosa. Ahora los postulantes buscan entre organizaciones más cercanas a la gente, esas que cambiaron la historia del país desde que en octubre del 2003 expulsaron al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada o las que en junio del 2004 hicieron debatir a los bolivianos sobre las autonomías regionales.
Aunque las campañas electorales aún se encuentran en etapa de maduración, tienen un factor común: apelarán a los sectores más cercanos a las masas.
El MAS, por ejemplo, utilizará a los sindicatos como punta de lanza en la batalla electoral. Optará por esas estructuras para llegar con su programa de gobierno a los electores y serán ellas mismas las que coadyuven en el financiamiento y en la operativización de la campaña.
Algo parecido hará el Frente Amplio que postula a René Joaquino a la Presidencia. La única diferencia es que en lugar de sindicatos, puso su mirada en las alcaldías, que es donde piensa encontrar a sus principales aliados. El proyecto fue concebido por un bloque conformado por los munícipes de seis ciudades capitales de departamento.
Unidad Nacional tiene un objetivo más ambicioso. Piensa en aliados regionales y anota al cruceño Carlos Dabdoub como su primera ficha en esta estrategia. Como indica su nombre, este partido apostará a un mensaje de unidad nacional, después que el país quedó afectado por el intenso debate sobre el distanciamiento entre oriente y occidente.
Jorge Quiroga, que se postulará a la Presidencia por la agrupación ciudadana Alianza Siglo XXI, comenzó hace una semana una intensa búsqueda de alianzas con agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas, con un resultado alentador: 35 alianzas en cinco departamentos. Estas organizaciones harán a su vez de unidades descentralizadas para impulsar la campaña electoral.
Este es el panorama que se avecina para esta etapa preelectoral, en la que además llaman la atención las diversas formas de financiamiento que piensan utilizar los frentes en disputa. Unos con aportes claramente definidos y otros optando por el desprendimiento de sus simpatizantes.
En la mayor parte de los casos, las casas de campaña serán las mismas dependencias de sus aliados preelectorales, aunque algunos frentes recibieron donaciones de sus simpatizantes.
Esta será una semana importante para las elecciones, ya que está previsto que se conozcan los binomios electorales del MAS y del Frente Amplio. Además, hoy comienza la inscripción de electores.
Los prefectos tendrán campañas paralelas
Los cuatro candidatos visibles para la elección general han previsto que en las elecciones prefecturales utilizarán las mismas estructuras de campaña que en las presidenciales. Los argumentos son básicamente de orden económico.
Hernán Paredes (UN) anunció que apelarán a los mismos equipos de campaña para promocionar a sus candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia, diputaciones uninominales y a los que se postularán a prefectos.
Los masistas tienen la misma idea. Santos Ramírez dijo que el equipo de campaña será el mismo en el caso de los dos procesos electorales, aunque con los matices que requieren una elección nacional y una prefectural.
El grupo que respalda a Jorge Quiroga también trabajará bajo esta lógica. La estructura política que conforma mediante alianzas con agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas dividirá su trabajo entre las dos elecciones.
En el caso del Frente Amplio, de René Joaquino, el bloque municipal aún no decidió si asistirá también a las elecciones prefecturales, ya que de principio su principal y único objetivo son las elecciones nacionales.
Los tradicionales aún no tienen candidatos
Los partidos tradicionales todavía no tienen definida su participación en las elecciones generales y menos aún qué candidatos presentarán de decidir por una participación directa.
Para decidir, el MIR realizará un encuentro nacional el próximo jueves 18 en la ciudad de La Paz y, pese a que su jefe nacional, Jaime Paz Zamora, les aconsejó que no se presentaran a las elecciones generales, allí habrá un bloque que proponga la elección de un postulante.
Hasta ahora los potenciales precandidatos son los legisladores cruceños Hormando Vaca Díez, ex presidente del Congreso, y el diputado Guido Áñez. Ambos tienen el respaldo de la brigada parlamentaria de su región.
En el MNR la situación también está paralizada porque tampoco definieron quién será su candidato. Esta decisión será asumida en un congreso que se llevará adelante en la ciudad de Santa Cruz los días 19, 20 y 21 de agosto y los potenciales candidatos son Juan Carlos Durán, Óscar Arrien y Mirtha Quevedo.
También NFR decidirá su futuro en una reunión nacional que se realizará el 20 de este mes en la ciudad de Cochabamba.
Quiroga busca en sus aliados a sus operadores de campaña
Jorge Quiroga gestiona alianzas con agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas, organizaciones que luego adoptan el rol de operadores de campaña y reemplazan la ausencia del aparato político que aún no tiene Alianza Siglo XXI.
El jefe de campaña, Hernán Terrazas, explicó que esto permitió que no existan jefaturas, sino niveles de coordinación que hacen más democrática la toma de decisiones. Los aliados de Tuto no sólo trabajan en la campaña, sino en la elaboración del programa de gobierno.
“De esa manera se está conformando el proyecto donde la sumatoria de todas estas agrupaciones definirá al frente que apoyará a Quiroga en diciembre”.
Recordó que en este momento “las estructuras partidarias están desvencijadas”, lo que obliga a trabajar buscando otras opciones, que en este caso incluyen la participación directa de los aliados en una especie de campaña hormiga, donde todos cumplen un rol.
Simultáneamente, Quiroga tiene un equipo que está desarrollando el programa de gobierno y redactando una nueva Constitución, a partir de los insumos que reciben de toda la red que trabaja en la campaña.
“Lo que vamos a presentarle al país es un programa nacional, nueve programas regionales y la propuesta de una nueva Constitución”, anunció. Por el momento, durante una semana más, el trabajo apunta fundamentalmente a conseguir aliados.
UN utiliza los medios, las alianzas y las visitas puerta a puerta
El jefe de campaña de UN, Hernán Paredes, informó que su partido utilizará la propaganda en los medios de comunicación, la campaña puerta a puerta y la búsqueda de aliados para impulsar la candidatura de Samuel Doria Medina.
“Vamos a utilizar las tres estrategias porque son complementarias. Habrá publicidad en los medios, pues cumpliendo el artículo 116 del Código Electoral hemos iniciado la promoción de nuestros candidatos y propuestas y no sólo usamos los medios tradicionales sino también los alternativos”.
Dijo que también impulsan una campaña puerta a puerta “para reforzar las estructuras construidas en las municipales” y anunció que apoyarán esto con alianzas, “aunque la diferencia es que nosotros tendremos alianzas regionales. Empezamos con Santa Cruz y seguiremos con otros departamentos y luego con grupos más pequeños y regionales”.
La campaña de UN está a cargo de un equipo de seis personas bajo el mando de Paredes. Uno acompaña a Samuel y otro va con Carlos Dabdoub, el postulante a la Vicepresidencia. Otro hace seguimiento a la prensa, otro organiza los eventos y el sexto se encarga de los discursos.
Para su trabajo cuentan con casas de campaña en los nueve departamentos, en las circunscripciones y en los barrios.
El MAS decidió hacer campaña desde su estructura sindical
El MAS, según explicó su vocero electoral, Santos Ramírez, apelará a sus estructuras sindicales y el contacto directo con la gente para generar apoyo a su proyecto de gobierno.
“El MAS hará un trabajo de base, de barrio y de comunidad, a través de las estructuras de los movimientos sociales encabezadas por las dirigencias departamentales y regionales”, anunció. Es el caso de la CSUTCB, liderada por Román Loayza, que recibirá el apoyo de los dirigentes de las nueve federaciones departamentales, que a su vez concentran entre 1.000 y 1.500 sindicatos afiliados, “que ahora formarán parte de la estructura orgánica de la campaña”.
Para llegar a las clases medias y a los votos de las ciudades, dijo que trabajarán con direcciones políticas distribuidas por grupos sectoriales. “Hay uno para los profesionales, otro para los universitarios, para los jóvenes, etc”.
Estas direcciones serán monitoreadas por la Comisión Nacional de Estrategia de Campaña, que tiene una dirección colegiada donde están representantes de diferentes departamentos, entre ellos el periodista Wálter Chávez y el diputado Antonio Peredo.
El MAS tiene previsto abrir sus casas de campaña desde el lunes, luego de resolver el tema de la candidatura vicepresidencial. En ellas se recibirá a nuevos militantes y simpatizantes.
El potosino René Joaquino apelará al contacto municipal
El Frente Amplio buscará el apoyo ciudadano a través de los municipios que conducen sus promotores. La idea es reemplazar con el contacto municipal su disminuida capacidad económica frente a otros proyectos electorales.
Así lo hizo saber el responsable de campaña de este proyecto, Fabián Yasik. Explicó que buscarán el apoyo ciudadano mediante alianzas con alcaldes de municipios rurales e intermedios, quienes a su vez se constituirán en voceros y promotores del Frente Amplio.
“Vamos a tener recursos escasísimos frente a candidaturas millonarias como la de Samuel Doria Medina, por lo que no nos queda otra que buscar un mayor compromiso con la comunidad y los movimientos sociales. Vamos a encarar una campaña bastante austera y, por el perfil que tiene Joaquino, no vamos a intentar comprar el voto ciudadano”.
Los responsables de operativizar el proyecto son los seis alcaldes que lideran el bloque. En breve instalarán oficinas de campaña en los municipios donde concretaron alianzas, las que funcionarán con financiamiento de los propios munícipes o dirigentes de otros sectores que se hayan sumado al proyecto.
Yasik dijo que por ahora la campaña aún está en etapa de diseño, con la idea de hacer una propuesta de país desde el poder local.