Paredes Candia dejó como legado a El Alto 8.600 libros BIBLIOTECA • Con la entrega de los textos se inauguró una sala de lectura y una biblioteca en el museo dedicado al escritor en esa ciudad.
LAS RELIQUIAS DE LA BIBLIOTECA • Los bibliotecarios (izq.) y el Alcalde (derecha al centro) revisan algunos de los textos más antiguos que el escritor dejó como herencia a El Alto.
Estantes cuidadosamente trabajados cubren las paredes de la nueva biblioteca Antonio Paredes Candia de El Alto, donde reposan miles de libros. Algunos, los más antiguos, del siglo XVIII.
A ocho meses de la muerte de Antonio Paredes Candia, ayer, el alcalde de El Alto, José Luis Paredes, inauguró la biblioteca más grande de esa ciudad, que cuenta con 8.600 libros que fueron legados por el escritor como herencia en un testamento. El burgomaestre entregó además la Sala Antonio Paredes Candia, el lugar donde el escritor guardaba sus reliquias personales, como su chalina y el poncho de vicuña.
Al acto de entrega de los libros e inauguración de las salas de lectura y la biblioteca asistieron los familiares del escritor, autoridades municipales, del Gobierno central y la esposa del alcalde alteño, Luz Bolivia Sánchez.
Rigoberto Paredes, hermano del autor de cuentos para niños y textos para estudiantes, entre otras producciones, aclaró que los libros donados son “fruto del trabajo honesto y sacrificado en sus 82 años de vida. Amó tanto a El Alto que ha dejado todo su legado a esta ciudad”.
El coordinador de bibliotecas del municipio, Wenceslao Marquez, informó que el lote de libros donados suma 8.600, los que son valuados en más de un millón de dólares. “Son textos únicos e inéditos, difíciles de encontrar en Bolivia y una rareza para el mundo, algunos tienen la tapa de cuero de chivo”.
El bibliotecario municipal Pedro Mejía manifestó que los textos estarán a disposición de los investigadores y profesionales del país. El servicio será gratuito, con la única condición de que no maltraten los libros y los utilicen dentro el recinto. “No se va a descuidar a los niños y estudiantes, para quienes se adquirirán otros libros que son necesarios para su educación”, aclaró Mejía.
El Alcalde, en su discurso de agradecimiento, sostuvo que el escritor “identificó que el problema que aquejaba al pueblo era la falta de cultura e inició su travesía por las provincias llevando libros, y por ello se pone al servicio de los demás con sus libros”.
La última donación que dejó Paredes Candia también tiene objetos personales como muebles, condecoraciones que le entregaron en vida. Estas reliquias engrosan el material que tenía el museo a su inauguración, el 2002. El sueño de Paredes se hace realidad cuando, tras deambular ocho años buscando un terreno para edificar su museo, su sobrino, el actual Alcalde, adecua un estanque de agua con esa finalidad.