En Copacabana faltó control el 6 de agosto Cerca de 20 mil súbditos peruanos visitaron a la Virgen del Santuario en su fiesta. Hay denuncias de excesos. La comuna elabora un plan futuro.
UNA CAMPAÑA • La imagen de archivo muestra gente de la comuna en una campaña para retirar los desechos de la playa.
Las previsiones para garantizar la seguridad ciudadana, evitar la contaminación del lago Titicaca y algunos excesos, fueron insuficientes en Copacabana en el desarrollo de la fiesta en honor a la Patrona del Santuario, cuando miles de ciudadanos bolivianos y peruanos llegaron a este municipio entre el 1 y el 10 de agosto.
Según informes de autoridades ediles locales, en estas fechas se contó con la presencia de unos 20 mil súbditos peruanos.
“Toda la actividad comercial se desarrolló en soles, vivimos una invasión pacífica, pero se debe reconocer que Copacabana no tiene la capacidad suficiente para la administración de la magnitud de este evento y se afecta la imagen turística de la región”, dijo Samuel Rubín de Celis, secretario del Concejo Municipal.
La ciudadana Fátima Belmonte, en nota enviada a diferentes autoridades, denunció que a diferencia de anteriores años, este 2005 los excesos fueron mayores, sobre todo afectando a turistas y al medio ambiente. Según Rubín de Celis, las playas del lago quedaron destruidas y la responsabilidad la tiene la comuna, que no tomó previsiones para que se ejerza un mayor control policial, de migración y de servicios.
El alcalde de Copacabana, Armando Callisaya, dijo que los efectivos policiales no eran más de 30 y el apoyo que brindó la Fuerza Naval fue insuficiente. Sin embargo, anunció que el municipio trabaja en un plan regulador para el control de éstas y otras festividades.
Entre tanto, el prefecto de La Paz, Nicolás Quenta, expresó su preocupación por las denuncias e instruyó al Jefe de Seguridad Ciudadana que elabore un informe sobre lo que pasó en Copacabana.