Un radical israelí enturbia el desalojo de los colonos Tres palestinos fueron asesinados a tiros por un judío en Cisjordania. En tanto, la retirada de la franja de Gaza prosiguió con algunos incidentes.
EL DESALOJO FORZOSO • Una israelí y sus dos hijas eran obligadas a abandonar ayer el asentamiento de Gush Katif.
La primera jornada de evacuación forzosa de los asentamientos judíos de la franja de Gaza concluyó ayer con un saldo de 20 heridos entre agentes del orden y civiles, nueve asentamientos evacuados y tres palestinos muertos por disparos de un conductor de autobús israelí, en Cisjordania.
La muerte de los tres palestinos fue el incidente más grave y provocó que las fuerzas de seguridad declarasen el estado de alerta máxima ante el temor de una venganza de grupos radicales.
El conductor de autobús Asher Weigel, de 50 años, que también hirió a otros tres palestinos, uno de ellos gravemente, se dedicaba a conducir a trabajadores palestinos hasta la zona industrial del asentamiento Shilo, entre Ramala y Naplusa, lejos de las colonias que son desalojadas, tras 38 años de ocupación.
Cuando llegó a esa zona, según testigos oculares, logró arrebatar su arma a un agente de seguridad israelí con la que mató a los dos obreros que había traído consigo para la empresa Ortal, y acto seguido mató a un tercer operario e hirió a otros tres.
El líder palestino Mahmud Abas afirmó que este ataque pretendía “sabotear” el plan de retirada y pidió a sus conciudadanos que no respondieran.
Por su parte, el presidente del Consejo que agrupa a los asentamientos judíos de Cisjordania y la franja de Gaza, Bentzi Liberman, consideró que el ataque fue “una locura sin ninguna justificación aunque la de ayer sea una jornada de duelo”.
En el asentamiento de Neve Dekalim, donde residían 500 familias, gran parte de ellas optaron por desalojar sus casas por la fuerza y fuentes policiales informaron del incendio de 60 de ellas. Entre la quema de neumáticos, el sabotaje contra vehículos “enemigos” y los empujones —ya que las fuerzas del orden van desarmadas—, se registraron escenas de llanto colectivo.
Trece de los heridos en los forcejeos con opositores al desalojo de ese territorio palestino, que consideran parte de la antigua Tierra de Israel, fueron soldados y agentes de Policía, cinco civiles y un turista no identificado.
Una muchacha radical del movimiento opositor atacó con una aguja a una soldado.
Dos de los heridos se encuentran en estado grave, entre ellos una mujer de 54 años que intentó suicidarse prendiéndose fuego en la ciudad de Netivot. Al mismo tiempo, una docena de judíos estadounidenses radicales amenazaba con cometer suicidio colectivo en Neve Dekalim aunque fueron bloqueados por la Policía.
El subjefe de las Fuerzas Armadas, general Moshe Kaplinsky, declaró que la evacuación de los asentamientos de Gaza podría completarse “a principios de la semana próxima”, es decir, mucho antes del 4 se septiembre, el plazo puesto por el ministro de Defensa, Shaul Katzav.
En Cisjordania, dos colonias aisladas de un total de cuatro que también deben ser desmanteladas ya están vacías. En las otras dos hay atrincherados extremistas opuestos a la retirada, que en esa zona debe comenzar a principios de septiembre. Jerusalén y Neve Dekalim, EFE-AFP