Muestran desvíos para la coca Se trata de Unduavi Viejo-Pongo, por donde se evitaba el control de Unduavi; La Cumbre-Alto Lima y Villa El Carmen-Periférica-Achachicala. Lo denuncia el Ejecutivo, lo desmienten los cocaleros.
El Gobierno informó que incautó coca yungueña que escapó al control en tres rutas alternativas. La Razón estuvo ayer en una de ellas. En la foto, el control en Unduavi.
252 toneladas de coca desviadas por tres vías antes de llegar al mercado de Villa Fátima fueron secuestradas por el Grupo Especial de Control de la Coca (GECC) entre el 2004 y el 2005.
Unduavi Viejo-Pongo, La Cumbre-Alto Lima y Periférica-Plan Autopista-El Alto. Estas son las tres rutas por donde la coca legal de los Yungas de La Paz se desvía para evitar los controles, excepto La Rinconada. Un equipo de prensa de La Razón y el GECC realizaron ayer el recorrido del primer tramo y estuvieron en el inicio de los dos restantes.
“Hay algunos que logran burlar incluso los controles. La coca legal se transforma en coca ilegal destinada a fabricar cocaína”, advirtió en el lugar el comandante del GECC, teniente coronel Freddy Machicado.
El primer tramo Unduavi Viejo-Pongo (antes de llegar a La Rinconada) comprende un recorrido de ocho kilómetros. Se caracteriza por su estrechez, todo su recorrido es de tierra, es sinuoso y está transitable.
El uso de este tramo —que evitaba el control de Unduavi— quedó inhabilitado desde hace dos meses debido al funcionamiento del retén policial de La Rinconada, distante a 28 kilómetros de La Paz. Este aspecto originó la declaratoria de emergencia de los cocaleros de los Yungas.
El ampliado de los secretarios generales de las tres provincias Nor Yungas, Sud Yungas e Inquisivi, dio ayer un plazo de 10 días al Gobierno para que el presidente Eduardo Rodríguez se constituya en Chulumani para dialogar directamente con los productores de coca sobre la construcción del retén policial.
Algunos “malos cocaleros”, según Machicado, utilizan una segunda vía para desviar su producto. Una vez que pasan el control de La Rinconada, llegan a La Cumbre para luego desviarse hacia El Choro y salir a Alto Lima, El Alto. Una hora y media se tarda en recorrer este tramo.
Umopar controla esta vía, de noche, con patrullas móviles durante los fines de semana.
La tercera vía de desvío de coca con fines ilícitos es de asfalto. Comienza en Villa El Carmen, recorre la avenida Periférica-Achachicala-El Alto. Las personas que utilizan esta ruta registran su paso primero por el control de La Rinconada, exhiben su “orden comunal” (documento que establece una declaratoria de la cantidad de coca transportada) y reciben de parte de Umopar la “guía de internación” (documento con el cual la coca debe llegar a Villa Fátima), aspecto que no se produce.
La coca desviada es almacenada —en algunos casos— en depósitos clandestinos ubicados en Villa El Carmen y El Alto. En el interior del país también se produce un fenómeno similar.
Un informe del GECC señala que en lo que va del año ya se realizaron 45 allanamientos a depósitos clandestinos a nivel nacional, de los cuales 12 sin resultados y 33 con resultados. “Algunos paquetes de coca llevan el logotipo de Adepcoca”, afirmó un policía luego de que este medio de comunicación realizó una visita al depósito del GECC ubicado en Villa Fátima.
El secretario ejecutivo de Adepcoca, Eulogio Condori, aseguró que el desvío de coca es una farsa. “Adepcoca ejerce un control social para el traslado de la coca. Apoyamos la lucha contra el narcotráfico. No hay desvío, es mentira”.