El Tigre puso una muralla ante Wilster El partido jugado en el Capriles concluyó cero a cero y marcó el retorno de Baldivieso a filas del equipo valluno.
Luis Cristaldo y Julio César Baldivieso en el mano a mano. El atigrado cumplió una buena tarea y el rojo se mostró falto de fútbol.
The Strongest se mantiene imbatible frente a Wilstermann en Cochabamba, luego de que ayer ambos equipos igualaron 0-0, en el inicio del segundo torneo del año. De clásico nacional sólo tuvo el nombre, porque el partido fue de baja producción técnica, dejando un sabor amargo en la afición.
El resultado le sirvió al Tigre no sólo para mantener su paternidad sobre su adversario, quien no le gana desde hace un par de años, sino también para alimentar su optimismo previo al clásico boliviano que jugará el jueves por la Copa Nissan Sudamericana.
Los atigrados una vez más hicieron pesar el mayor oficio de sus jugadores cuando se trata de controlar al adversario. El equipo de Eduardo Villegas ratificó que tiene una de las mejores defensas del torneo liguero y que ayer en el estadio Félix Capriles se pareció a una muralla.
La seguridad de Adrián Cuadrado y Doile Vaca fue complementada con el gran trabajo de Luis Cristaldo y Sandro Coelho en la contención; sin embargo, los aurinegros volvieron a adolecer de efectividad.
Wilstermann dominó el partido, generó diversas ocasiones de gol, pero no tuvo quién empuje el balón hacia el arco.
La producción de los vallunos giró en torno al rendimiento de Julio Baldivieso, quien desarrolló una discreta actuación a su retorno al fútbol nacional. El mundialista careció de un compañero en el medio y exageró con los pelotazos. El dominio improductivo se complementó con un desconocido Luis Sillero.
Wilster se volcó al campo rival y la visita lo esperó y reguló sus fuerzas. A los 5', un cabezazo de Pablo Salinas salió apenas desviado luego de un centro perfecto al estilo de Baldivieso. Esa jugada se repitió en el partido en innumerables ocasiones, pero con el mismo resultado.
Los atigrados sorprendieron con un contragolpe a los 26, cuando Pablo Escobar desbordó por derecha, forcejeó y superó a Carballo, quien lo retuvo con la mano, en una clara falta. El árbitro Pedro Saucedo, que estaba cerca de la jugada, no sancionó el penal para el Tigre.
Los aviadores continuaron con su dominio. Una excelente jugada de Javier Guzmán, a los 33, le permitió encarar a Carlos Arias, quien contuvo el remate.
En el complemento, las acciones decayeron, porque el local no presionó de la misma manera y el Tigre, pese a que se soltó en ataque, utilizó todos los medios para hacer más lento el partido.
Uno de los pocos sustos que pasó Arias fue a los 8', cuando el cabezazo de Sillero salió apenas desviado. El arquero atigrado quedó parado y sin reacción.
Wilster abusó de los pelotazos, que no le dieron resultado, porque al frente tenían a zagueros con oficio en el juego aéreo.
En los últimos minutos, los atigrados tuvieron dos opciones para anotar, en ambas ocasiones el paraguayo Pablo Escobar mostró su habilidad. En la primera, a los 38', su remate pegó en un defensor y en la segunda jugada cedió el balón a Záckary Flores, quien remató alto y fuerte.
Es posible que el resultado sea un premio para ambos y un castigo para el público que esperaba los goles. Rafael Sempértegui, enviado