Irusta aporta con otro oro La atleta logró su tercer título de marcha en los Juegos y el peruano nacionalizado boliviano García logró ayer su primera presea en el cierre de la cita bolivariana.
La marchista Geovana Irusta y Gabriel García en tiro deportivo le dieron ayer las dos últimas preseas de oro a Bolivia en los Juegos Bolivarianos 2005 que además festejó la medalla de plata en el beach voley femenino con Calvo y Coll.
En marcha 20 km, Irusta dominó de principio a fin en la competencia que se disputó en Armenia. Como en el 2001, la marchista nacional tomó el liderazgo y no lo soltó más.
Irusta conquistó de esa manera el tricampeonato en esta especialidad tras los triunfos de Arequipa 1997, Ambato 2001 y ahora en Colombia 2005.
La boliviana hizo parar el cronómetro en 1h 39'14". La presea de plata fue para la colombiana Sandra Zapata con 1h 40'07" y el bronce para la peruana Mabel Oncebay que hizo un tiempo de 1h 43'26".
El segundo oro para Bolivia en la última jornada de los Juegos fue conseguido por el deportista peruano nacionalizado boliviano Gabriel García, que ganó oro en la modalidad de Fuego Central varones en el polígono Club Punto 30 de Pereira. García sumó al final 565 puntos, seguido por el venezolano Felipe Beuvrín con 563 y el peruano Marco Carrillo fue con 562 unidades.
“No quería volver al país con las manos vacías, mi hija (Carina García) había ganado dos medalas de oro. Estoy realmente muy emocionado”, sostuvo García.
En el beach voley, la dupla María del Pilar Coll-Amalia Calvo ganó plata tras perder la final por 0-2 ante las venezolanas Frankelina Rodríguez y Alejandra García por 11-21 y 16-21.
Apuntes desde Armenia
Plata en billar • El billar aportó a Bolivia otra medalla más de plata. La cochabambina Nataly Camacho logró la presea en la modalidad de Bola 9.
Carina emocionada • La medallista de oro en tiro deportivo, Carina García, llegó ayer a La Paz y afirmó estar emocionada por los dos oros que conquistó.
Irusta abanderada • La marchista Geovana Irusta volvió a ser abanderada anoche en la clausura de los XV Juegos en Armenia.
Venezuela festeja otra vez el campeonato
Colombia El anfitrión peleó hombro a hombro el título de los Juegos. Bolivia terminó quinta. Después de 10 días de competencia, llegó a su fin ayer; una prolongada competencia hombro a hombro con los colombianos, sudor y lágrimas de un grupo de 635 deportistas que le permitieron a Venezuela celebrar de nuevo el título de los XV Bolivarianos.
Al caer el telón de las justas de los XV Juegos de Armenia, Pereira, Cartagena y Bogotá 2005, llegó el descanso después de una sostenida fuerza que se dio ante la sorpresiva delegación local, que con entusiasmo profundo y el apoyo de toda una región, aspiraba a su primer título.
Se cerró el telón para unos Juegos que hicieron historia. No sólo por lo reñido que fueron las competencias, sino por el nivel técnico, los avances de los atletas reflejados en la caída de 60 marcas bolivarianas. Para Bolivia quedó el consuelo de ser quinta con 10 doradas. Armenia, COC
La columna
El raquetbol es el cataplasma del deporte
De las 10 medallas doradas que cosechó Bolivia en los XV Juegos Bolivarianos, seis pertenecen al raquetbol, tres al tiro deportivo y una al atletismo. Los resultados registrados en 10 días de competencia evidenciaron que el deporte nacional se ha adormecido, mientras los países vecinos han dado uno y hasta dos pasos adelante.
El papel en los juegos de conjunto ha sido pobre, y ello se explica por qué en algunos casos se improvisó la preparación a último momento. En los deportes de contacto —judo, karate, taekwondo—, los resultados fueron magros, y en el atletismo sólo Geovana Irusta y Fadrique Iglesias llegaron al podio.
Los resultados en natación, tenis de mesa, boxeo, levantamiento de pesas, esgrima y gimnasia, muestran que hay que reanudar la tarea de formación desde los cimientos. Hace falta implantar una política deportiva que corrija los errores de la última década y dotar a los deportistas de un asesoramiento técnico más serio.
La mayoría de los deportistas nacionales han recibido escasa o nula atención estatal, reciben escasa cobertura informativa a sus actividades. Sus éxitos son, en su gran mayoría, fruto del esfuerzo de sus progenitores y la constancia para no abandonar una disciplina en la que son pocos los halagos y muchas las decepciones.
Los Bolivarianos, la primera cita en el ciclo olímpico, porque seguirá el próximo año con los Odesur, luego los Panamericanos y el 2008 los Olímpicos, deben servir de fotografía para corregir los defectos, y fundamentalmente para fortificar los éxitos como en raquetbol y el tiro, pero ante todo habrá que poner en tela de juicio a dirigentes entronados en sus cargos desde hace décadas.