La Policía usa el 81% de sus ingresos en pago de salarios Los ingresos provienen del TGN y de las recaudaciones propias. El equipo con que cuenta la entidad es insuficiente.
Con los recientes asaltos a los bancos Los Andes, en La Paz, y Unión, en Santa Cruz, y el notable aumento en la delincuencia en todo el país, la Policía Nacional, más que nunca, sacó a relucir la necesidad de un incremento presupuestario para hacer un trabajo efectivo que responda a las necesidades de la población de seguridad ciudadana.
Y a pesar de la “pobreza franciscana” en la que trabaja la institución verde olivo, según el director administrativo del Comando Nacional, Isaac Pimentel, la entidad percibe 717.852.928 bolivianos anuales, provenientes del Tesoro General de la Nación (TGN) y de sus ingresos propios. Sin embargo, a pesar de estos recursos, no se puede negar que está mal equipada, pero además según Pimentel tiene un déficit de 23.165.959 bolivianos.
El ex ministro de Gobierno Guido Nayar (1998 - 2000) asegura que todos los recursos de la Policía “están comprometidos en salarios y jubilaciones”. En efecto, del monto que el TGN le destina a la institución (635.852.928 millones de bolivianos), el 81,01 por ciento, equivalente a 515.083.382 bolivianos, se destina al ítem de Servicios Personales, que contempla, según la información de la Dirección Administrativa del comando, sueldos de los efectivos policiales, de los agregados en Perú, Estados Unidos, Argentina y Colombia, y de los catedráticos e instructores de Anapol, de la Escuela Superior y de las Escuelas Básicas de La Paz y de los demás departamentos del país.
1,7 por ciento del monto destinado por el TGN, que representa 11.407.377 bolivianos, está invertido en el ítem de Servicios no Personales, que contemplan los gastos de servicios básicos —comunicaciones, energía eléctrica, agua y teléfono—, servicios de transporte, seguro de salud, alquileres, mantenimiento y otros servicios, como por ejemplo lavandería y limpieza.
107.857.048 bolivianos, que representan el 16,96 por ciento, se destinan al ítem de Materiales y Suministros, que contempla los gastos en seguridad ciudadana —cuya inversión asciende a 74.994.360 bolivianos—, alimentación, material de escritorio, uniformes, combustible y productos químicos, entre otros.
Finalmente, el 0,24 por ciento restante, igual a 1.505.121 bolivianos, está destinado al ítem Transferencias, que es el pago de becas para los alumnos que estudian en el país y en el exterior.
Pimentel asegura que la segunda fuente de ingresos de la institución corresponde a las recaudaciones propias de la Policía. La proyección anual de este monto es de 82 millones de bolivianos “que no siempre son constantes, sino que pueden ser más o también pueden ser menos”.
Jorge Espinoza, director nacional de Recaudaciones, afirma que los ingresos de esta área provienen de la venta de valores oficiales en cuatro divisiones, que son Tránsito, Identificación Personal, Policía Técnica Judicial (PTJ) y Conciliación Ciudadana.
Espinoza dice que de enero a julio del 2005, Identificación Personal recaudó 13.881.649 bolivianos. La PTJ logró 4.637.122 bolivianos y Tránsito recabó 21.817.228 bolivianos.
El artículo 118 de la Ley Orgánica de la Policía establece que estos montos se distribuyan de la siguiente manera: 20 por ciento se reinvierte en la elaboración de valores y 30 por ciento va a salarios. El otro 50 por ciento, se transforma en 100 por ciento y se distribuye a la Mutual de Seguros del Policía (Musepol), que recibe 58 por ciento, a Cobipol que se le destina 12 por ciento y el 30 por ciento va al Comando.
Según Pimentel, todos los ingresos —tanto los del TGN, como los de recaudaciones— están en cuentas fiscales. “Yo estoy aquí (en la dirección administrativa) hace algunos meses y nunca he visto un centavo. Todo se hace con créditos fiscales”.
Pero a pesar del desglose que hace la entidad verde olivo de sus ingresos, hay quienes —como el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín— consideran que la Policía sí tiene recursos, pero que el problema es que no están bien invertidos y que, además, su manejo no es transparente. “Lo que se advierte es que la Policía percibe recursos de diferentes fuentes. Lo que no se explica es que estos ingresos, que son muy significativos, no cubran importantes necesidades en cuanto a la infraestructura, el mejoramiento de tecnología e incluso a remuneración de sus miembros”.
Según un informe sobre seguridad ciudadana del Defensor del Pueblo del 2002, “el argumento de la crisis institucional que enfrenta la seguridad ciudadana, aparentemente debido a la insuficiencia de recursos, no tiene fundamento ni justificación alguna en la medida en que el Ministerio de Gobierno y la Policía disponen de ingentes recursos, muchos de ellos sin control, fiscalización ni auditorías”.
Y es que hay voces que aseguran que la entidad del Estado tiene otros ingresos que no se notifican. Es el caso de las donaciones o del Batallón de Seguridad Física Privada. El viernes, Nicolás Cabrera, efectivo de este cuerpo, denunció —a raíz de la muerte de su hermano, Julio Cabrera, que fue impactado por una bala en un enfrentamiento con unos campesinos que intentaban tomar la propiedad El Sinini cuando desarrollaba sus actividades de seguridad— que la Policía percibe entre 200 y 300 dólares por servicios prestados a entidades privadas y tan sólo paga 800 bolivianos a los uniformados. “Los jefes policiales están acostumbrados a acarrear como ovejas al pobre policía que no tiene armas y chalecos”. Y es que según Cabrera, cada policía debe pagar 20 dólares para poder adquirir un chaleco antibalas para resguardar su integridad.
Bs 515.083 millones es el monto que la Policía destina al ítem de salarios.
Bs 82 millones es el monto aproximado que la Policía percibe por recaudaciones.