La densa humareda que emana del incendio de más de 100.000 hectáreas cerca a la población de Riberalta, en Beni, impide el tránsito aéreo. Los aeropuertos de Trinidad, Riberalta y Guayaramerín cancelaron sus operaciones, y de esa manera suspendieron una de las principales vías de transporte y comunicación de esas poblaciones con el resto del país.
Más de 20 pasajeros se quedaron sin viajar ayer en el TAM. Desde las 6.00 hasta las 15.00 esperaron el informe que les permita hacerlo, pero el vuelo se canceló.
”El asunto no es nuestra culpa, la humareda no permite visibilidad, ni siquiera está venteando”, explicaban los pilotos a los angustiados pasajeros.
A las 15.00, el segundo comandante del Grupo Aéreo 71 del TAM, Erwin Bonilla, informó oficialmente la suspensión de los vuelos, por lo menos hasta las 6.00 de hoy, siempre que los reportes señalen que existen condiciones para volar, ”por lo menos hasta Trinidad”.
La humareda, explicó el capitán, impide tener condiciones de visibilidad horizontal, el mínimo meteorológico de visibilidad en ese sector es de 1.500 metros. En Riberalta se registra 500 metros, en Guayará 800 y en Trinidad 1.000 metros.
Un reporte del Viceministerio de Defensa Civil aseguró ayer que el fuego en las comunidades de Berlín, Candelaria, fue extinguido por completo. 11 familias fueron evacuadas de la zona y trasladadas a albergues.
”La humareda es increíble, la población no puede ni respirar. En el aeropuerto no se ve ni a 200 metros y el río Beni no se ve, sólo hay humo. No se ve nada”, señaló un reportero a la radio Fides en un despacho desde Riberalta.
La Fuerza Aérea sobrevuela cada dos horas la zona para determinar los lugares donde se levantarán linderos para controlar la expansión del fuego y del humo.
Según Fides Riberalta, las provincias de Pando, Madre de Dios y Manuripi fueron declaradas en emergencia por los focos de incendio que se originaron.
Además de la contaminación del aire, los riberalteños ya sufren enfermedades diarreicas y escasez de alimentos y agua.
Según el representante regional de la Superintendencia Agraria, Enrique ágreda, más de 470 mil hectáreas de bosques y pastizales en el Beni fueron afectados por incendios y chaqueos.
La noche del lunes se logró el control del incendio en Loma Suárez, cerca de Trinidad. Un puente quedó en cenizas, cerca al zoológico trinitario. Grupos humanos se desplazan de Trinidad a Riberalta para ayudar a luchar contra el fuego a los bomberos voluntarios, grupos del SAR, Fuerzas Armadas y Defensa Civil, que también atiende las emergencias en Potosí, donde el deshielo de la nevada bajó la temperatura. Suman las enfermedades respiratorias y los cuadros de diarrea. El alimento escasea.