Si Bolivia suscribe el TLC con Estados Unidos, sumado a las cifras de exportación de gas, la economía vería crecer el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita acumulado hasta en un 8,77 por ciento, entre el período 2005 –2007. De no hacerlo, el escenario es desalentador.
La XII Ronda de Negociación para la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y los países andinos de Colombia, Perú y Ecuador concluirá este viernes 23, con el acuerdo de llevar adelante una otra reunión más para cerrar todos aquellos aspectos que hayan sido agotados en el plano técnico y que requieran de decisiones estrictamente políticas. La información fue conocida por parte del jefe del equipo negociador de Ecuador, Manuel Chiriboga.
En ese marco, se conoce oficialmente que Colombia y Perú serían partícipes de acelerar el proceso de firma del TLC y en ese sentido mostraron su interés en concluir las conversaciones en octubre próximo. De darse dicha posibilidad, estos países andinos consolidarían en breve su ingreso al TLC con Estados Unidos.
En el contexto y aún en las negociaciones presentes, Bolivia continúa en calidad de país observador, status que no ha sido modificado a pesar de los esfuerzos —ciertamente atemporales— realizados por la Cancillería de la República en su momento y que ahora refuerza un equipo técnico gubernamental del Ministerio de Desarrollo Económico en Cartagena de Indias, Colombia.
En verdad, menuda tarea le debe estar tocando a los representantes bolivianos que intentan, en un ambiente desfavorable, convencer para concretar a Bolivia como país negociador pleno, prácticamente cuando las campanillas tocarán el fin. El país desde diferentes escenarios políticos y sociales, en actitud desacertada, ha dado demasiadas muestras de inseguridad jurídica que podrían pesar en el último momento. Empero, al otro lado de la moneda está la necesidad apremiante que tiene el país, “ante un mercado interno estrecho y altamente fragmentado” de formar parte de los mercados internacionales para lograr el fortalecimiento y crecimiento de su economía a futuro.
Proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y un estudio de Ernesto Cupé, difundidos en el informe temático del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, La economía más allá del gas, indican que si Bolivia logra suscribir el TLC con Estados Unidos, sumado a las cifras que resultaren de las exportaciones de gas, la economía nacional vería crecer el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita acumulado, hasta en un 8,77 por ciento, entre el período 2005 –2007. De no hacerlo, se advierte un escenario desalentador y complejo porque se podría estar frente al decrecimiento del PIB hasta en 1,96 puntos porcentuales.
A eso la Ley de Promoción Comercial Andina y de Erradicación de las Drogas —ATPDEA, por sus siglas en inglés— concluye en diciembre del 2006. El acuerdo del ATPDEA logró la multiplicación de las partidas arancelarias de cuatro rubros de la economía boliviana: joyería, madera, productos de cuero y textiles y que juntos suman exportaciones por más de 140 millones de dólares. Al concluirse el ATPDEA y si Bolivia no suscribe el TLC con Estados Unidos, habrá puesto en serio riesgo los rubros de la economía mencionados y los miles de empleos que éstos generan en el país.
El panorama es complicado y ahora sólo cabe apelar a las buenas negociaciones y a las señales positivas que el país pueda dar. Por ello, La Razón insiste en afirmar que Bolivia confronta momentos francamente históricos y trascendentales.