Un aterrizaje devuelve el aliento a EEUU El avión tenía problemas técnicos en la parte delantera. 145 personas salieron ilesas. El hecho fue transmitido en directo por la cadena CNN.
Testigos de la pericia • A través de la Tv, el mundo vio el aterrizaje de la aeronave dañada.
Alivio. Hubo tres horas de suspenso por el destino de los 139 pasajeros y seis tripulantes del avión JetBlue que aterrizó de emergencia ayer, pero con éxito, en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, en EEUU, después de que en el aparato se detectaran fallas en su tren de aterrizaje.
La aeronave fue recibida en la pista de aterrizaje con gritos de alegría del personal de los servicios de emergencia que acudieron ante la posibilidad de que puedan surgir problemas al llegar a tierra.
Una vez detenido el avión, los pasajeros salieron por su propio pie y con todo su equipaje de mano por una escalera instalada en la puerta delantera del aparato.
El avión, un Airbus 329 de la compañía JetBlue, despegó del aeropuerto Bob Hope, situado al norte de Los Ángeles, a las 22.00 GMT, con destino al aeropuerto JFK de Nueva York.
Luego de despegar, el piloto informó de problemas técnicos en la parte delantera del avión. “Nos dijo que se había encendido uno de los indicadores de emergencia y se dirigió al aeropuerto de Long Beach para que pudieran hacer contacto visual y saber cuál era el problema”, contó uno de los pasajeros, Mike Michelli.
Al parecer, el problema estaba en el tren de aterrizaje, al quedarse bloqueada la rueda con un giro de 90 grados respecto a la posición en la que debería de estar.
Después de un primer intento de aterrizaje abortado en Long Beach, al sur de Los Ángeles, los funcionarios de aviación decidieron trasladar la operación al aeropuerto internacional de esa ciudad, mejor equipado para hacer frente a emergencias.
Antes de empezar el aterrizaje de emergencia, el avión sobrevoló Los Ángeles durante tres horas, para consumir la mayor cantidad de combustible posible.
La aeronave fue recibida por una veintena de unidades de la policía y 35 camiones de bomberos con más de mil efectivos preparados para el aterrizaje forzoso.
Para permitir la entrada del aparato averiado a cualquiera de las pistas, todos los vuelos fueron cancelados temporalmente.
Durante la maniobra, el piloto intentó aterrizar sobre las ruedas traseras manteniendo la parte delantera levantada lo más posible, para evitar mayores problemas al posarse en el tren de aterrizaje estropeado. Cuando éste tocó el suelo generó chispas, pero, según un portavoz del aeropuerto, nunca hubo riesgo de incendio.
“Las azafatas nos gritaron continuamente ¡agárrense!, ¡agárrense!, mientras el avión aterrizaba”, dijo Michelli, que recordó el gran aplauso que hubo el momento en el que se detuvo el avión. Tanto los pasajeros como el resto de la gente pudieron ver todo en directo por la cadena CNN. EFE y AFP