La ley imperó en el desalojo de tierras El sábado, 200 campesinos tomaron cuatro propiedades en el norte cruceño. El martes, el Gobierno dejó el conflicto en manos de la Fiscalía.
La acción directa de las fuerzas del orden, compuestas por policías y militares, no fue necesaria para desalojar a más de 200 personas del Movimiento Sin Tierra que tomaron cuatro haciendas en Santa Rosa del Sara, al norte de Santa Cruz. No resistieron a la presencia de los uniformados y éstos recuperaron el principio de autoridad en la zona.
El operativo estaba listo el martes pasado pero los fiscales intentaron la vía pacífica, mientras la Iglesia propiciaba un acercamiento entre los dirigentes campesinos y las organizaciones empresariales afectadas.
A las 2.00 partió de Santa Cruz el contingente de 500 uniformados y minutos antes de las 08.00 llegaron a la primera propiedad, Puesto Miriam, no encontraron a nadie. Uno de los oficiales que participó en el operativo aseguró que recorrieron gran parte de la propiedad y sólo se encontraron con una persona que estaba en estado de ebriedad. “Seguramente sus compañeros lo abandonaron, pero él nos acompañará para que nos proporcione información”, dijo.
Cada una de las propiedades recuperadas será custodiada con para evitar otra ocupación.
En las otras propiedades las fuerzas del orden sí encontraron a gente del Movimiento Sin Tierra, y luego de persuadirlos, los campesinos se retiraron pacíficamente, sin embargo el dirigente de los colonizadores de la zona, Primitivo Montaño, dijo que hubo algunas agresiones.
El dirigente insistió en que las tierras ocupadas eran ociosas. Para despejar la polémica, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) informó que hará una evaluación técnica y jurídica. Se espera tener listo el informe en una semana y luego se presentarán los resultados en la zona de Santa Rosa, donde los involucrados deberán certificar su derecho propietario o plantear una demanda en el marco de la ley.