Las brigadas parlamentarias, los comités cívicos y dirigentes de organizaciones sociales de Oruro, La Paz y Potosí resolvieron ayer rechazar el fallo del Tribunal Constitucional. Advirtieron que no permitirán que se disminuyan sus escaños parlamentarios y se unieron para exigir que, antes de las elecciones, se realice la Asamblea Constituyente.
Oruro, La Paz y Potosí son los departamentos que por el fallo del Tribunal Constitucional ven afectada su representación en la Cámara de Diputados por la nueva redistribución de escaños que se debe realizar en función de los resultados del censo del 2001.
Edmundo Barrientos, presidente de la brigada parlamentaria de Oruro, aseguró que esta posición será expuesta en el pleno de la sesión parlamentaria, toda vez que es el sentimiento de todas las organizaciones vivas de los tres departamentos.
Por su parte, Gonzalo Avendaño, de la brigada paceña, dijo que las juntas de vecinos de El Alto y la Central Obrera Regional respaldaron esa posición.
Los representantes regionales advirtieron que los tres departamentos están en emergencia, mientras se resuelvan los problemas que ha generado el fallo.
Marco Antonio Villa, en representación de Potosí, señaló que la Constituyente es “el único camino que viabilizará la refundación del país y establecerá la nueva representación”.
Alejo Véliz, a nombre de los campesinos, dijo que el sector al que representa también exigirá en el Congreso que primero se realice la Constituyente.
“En junio, el pedido era la Constituyente. Los partidos tradicionales encontraron en las elecciones una salida a los conflictos, que se advirtió era inconstitucional”, recordó.