El gas licuado se distribuye en La Paz en medio de caos En la sede de gobierno y en la parte norte de la urbe alteña hubo filas, bloqueos y desesperación por comprar una garrafa. El Ejecutivo admitió que el déficit en la producción de gas licuado no es un problema nuevo.
La plaza Abaroa suele llenarse de familias y jóvenes en busca de diversión durante los fines de semana. Pero ayer, el panorama era diferente. Amas de casa, trabajadoras del hogar, universitarios, niños e incluso hombres de terno formaron una fila con garrafas en la acera de la Sánchez Lima, desde la esquina de la Belisario Salinas hasta la Pedro Salazar.
Eran las 11.00 cuando La Razón encontró este inusual panorama en uno de los nueve puntos donde se anunció que se vendería Gas Licuado de Petróleo (GLP), a las 8.00 y 13.30.
El camión distribuidor —escoltado por policías y guardias municipales— acababa de llegar y, para decepción de los vecinos, se anunció que sólo se vendería una garrafa por persona.
Las filas se reprodujeron en diferentes puntos de la sede de gobierno y también en El Alto.
En las plazas Riosinho y Villarroel y en la calle Sucre esquina Colón, la gente bloqueó con las garrafas y ocasionó un caos vehicular. El GLP no había llegado a la hora anunciada y los vecinos comenzaron a desesperarse.
Lo propio sucedió en la plaza Humboldt, en la avenida 20 de Octubre y Conchitas, y en la Jaimes Freyre, a la altura de la subalcaldía de Cotahuma.
El recorrido continuó hacia El Alto por la avenida Marcelo Quiroga Santa Cruz. En algunos tramos, como en el Mercado Kilómetro 7, había pequeñas filas de personas en busca de GLP.
Más arriba, un camión vendía garrafas a no más de 10 personas. El funcionario de la Superintendencia de Hidrocarburos que acompañaba al distribuidor explicó que el camión fue detenido en las Antenas de Ciudad Satélite por un bloqueo de vecinos. "Allí se vendió la mayoría, si alcanza lo que tenemos, bajaremos a la ciudad", dijo a este diario.
En la zona sur de El Alto, no se vieron filas grandes, a diferencia de la parte norte, donde hubo hasta bloqueos. En la 16 de Julio, en las plazas de Alto Lima y Villa Adela, en el cruce a Viacha y en Río Seco, la gente no se movía hasta no conseguir al menos una
garrafa. Según informaron los vecinos, los camiones no habían llevado GLP desde el fin de semana.
Varias personas se apostaron en la entrada a la planta engarrafadora de Senkata. Hubo gente que llegó hasta con cuatro garrafas en vagonetas y minibuses.
Los camiones que salían de la planta llevaban a un policía o eran escoltados por patrulleros. El coronel Orlando Ávila explicó que 50 efectivos de El Alto se movilizaron para escoltar a los camiones hasta los límites con La Paz, donde eran relevados por policías de la jurisdicción paceña.
Al igual que en La Paz, el Concejo Municipal alteño anunció que se establecerán lugares fijos para la venta de GLP.
De vuelta en La Paz, a las 13.00, la zona de San Pedro colapsaba por un bloqueo de más de 150 personas. Y en la plaza Abaroa, una pequeña fila volvía a formarse esperando el segundo turno para conseguir GLP.
Ahora son 14 puntos de venta
Tras una evaluación de la primera jornada de distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en puntos fijos, la Superintendencia de Hidrocarburos determinó que desde hoy, el combustible será distribuido en 14 puntos en La Paz y El Alto.
Desde las 10.00, se venderá GLP en las plazas Villarroel, Riosinho, Abaroa, Gilberto Rojas (San Pedro) y Humboldt; en el complejo Villa Copacabana; en el Parque Triangular; en la calle Bustamante y Buenos Aires; en el mercado Strongest (Tembladerani); en la Estación Central; en la Escuela Industrial Pedro Domingo Murillo; en la Normal de Alto Obrajes; en Río Seco; intersección 16 de Julio y Juan Pablo II, y en la plaza de Villa Adela.