Dos abuelas irán por la custodia de Valery La niña que copó la atención de EEUU y parte del continente aún está en un centro para niños en Nueva York, mientras la Policía busca el cuerpo sin vida de Mónica, su madre.
Tres generaciones • Madre, hija y nieta protagonizaron un drama. Mónica (centro) ya no está más. La abuela materna quiere asumir la custodia de Valery, la niña que conmovió a EEUU.
Roxana Rivadeneira y Ana María Rivera, las abuelas materna y paterna, respectivamente, de la niña Valery Saavedra Lozada, iniciaron ayer gestiones para viajar hasta Queens, Nueva York, y reclamar la custodia de la menor de cuatro años que fue abandonada por el hombre al que llamaba papi, luego de que éste, según confesó, mató a su madre, Mónica Lozada Rivadeneira.
En Cochabamba, la madre de Mónica ya gestionó su pasaporte e inició el trámite de su visa, en el Consulado de EEUU. En La Paz, la Cancillería anunció que prestará toda su cooperación para que la mujer logre el ingreso al país del norte y pueda reencontrarse con su nieta.
Además, el cónsul de Bolivia en Nueva York, Jorge Heredia, dijo a La Razón que la Asociación de Residentes Bolivianos en esa ciudad se comprometió a pagar el boleto de avión, de ida y vuelta, para Roxana Rivadeneira.
En la costa oeste, en Los Ángeles, California, Ana María Rivera, también hacía lo suyo. Ella llegó hasta esa ciudad estadounidense desde Phoenix, Arizona, donde vive. Ella es la madre de Carlos Saavedra, el padre de Valery. Prefiere no hablar de su hijo, sólo asegura que está muy afectado y aclara que no está internado en ningún centro siquiátrico ni de rehabilitación.
“Mi hijo, el papá de la niña, está en Bolivia, hace rato que no lo veo pero hablé con él por teléfono. Lo escucho afectado, está deprimido”, dijo Ana María Rivera.
La abuela paterna recuerda que cuidó a la niña desde sus cuatro meses hasta los nueve, cuando perdió contacto con Mónica. En medio de llanto, ella dijo a La Razón que se enteró del hecho a través del noticiero de la cadena Univisión.
Y aunque quiere tener a Valery a su lado aseguró que no quiere entorpecer el proceso judicial y que hará todo para que su nieta se sienta bien, sin embargo, manifestó un sueño y una revelación, que Valery conozca a su hermano de tres años que vive en Bolivia. La red Bolivisión presentó anoche al pequeño Juan Carlos, un niño de tres años.
Hace cuatro años, Mónica Lozada Rivadeneira partió rumbo a Nueva York, tras el sueño americano, su madre aún recuerda la vitalidad de esta joven de 26 años que el sábado 24 de septiembre fue asesinada por su novio, quien además de confesar el hecho, admitió que abandonó a la pequeña hija de su víctima en una calle del distrito de Queens.
“Hablé con ella el sábado 24 de septiembre, horas antes de que muera. Mi hija era una chica llena de vida, ella era la niña de mis ojos. Ahora pido que se haga justicia y que al que le hizo eso a mi hija que le den (cárcel) de por
vida. A mí me llamaron y me dijeron que mi hija está desaparecida, espero un milagro”, dijo Roxana Rivadeneira en medio de llanto incontrolable.
Respecto a la idea de la adopción, el cónsul Heredia cuenta que surgió porque Valery apareció en la televisión en busca de sus padres. “Su ternura y su inocencia provocaron que más de una familia la quiera tener, pero cuando se supo los detalles del hecho, todo quedó ahí”, dijo.
El tío de Mónica, Enrique Salas, anunció que “peleará” la custodia de la niña porque “es nuestra sangre y ella nos necesita”, señaló. Aseguró que el sábado pudo ver a Valery y que está bien, en los servicios de niños de Nueva York.
La Policía sigue la búsqueda
Mientras los familiares y las autoridades velan por el bienestar de Valery, la Policía de Nueva York sigue buscando el cuerpo sin vida de Mónica Lozada Rivadeneira. Del área del parque de Forest Hill, que comprende más de 500 hectáreas, las investigaciones se extendieron hasta el estado de Pensilvania, donde existen dos lugares de recojo de desechos, que son usados por ciudades como Nueva York, Nueva Jersey y Philadelphia.
Según el cónsul de Bolivia en Nueva York, la pista del basurero fue dada por el autor confeso de la muerte de Mónica, César Ascarrunz, el médico boliviano de 32 años que desde hace dos meses convivía con su víctima
Ascarrunz habría declarado a los investigadores que dos días después del crimen, el 26 de septiembre, puso los restos de Mónica en una bolsa de basura y la depositó en un basurero.
El crimen habría sido cometido por celos, la víctima habría pasado la noche con Félix Camino, aunque el tío de Mónica rechaza la supuesta infidelidad.
El cónsul Heredia dijo que aún se busca el cuerpo y que desde la noche del lunes se maneja la hipótesis de Pensilvania porque no se encontró nada en el área de Forest Hill. El representante diplomático expresó que la investigación no avanzará hasta no se tenga la principal evidencia y mientras no se haga la autopsia.