La tensión en Semapa sigue aunque la huelga se levantó Los 18 funcionarios en ayuno voluntario desistieron de la medida pese a que hubo más despidos. Vecinos del sur exigen la ejecución de obras.
MEDIDA DE PRESIóN • La semana pasada, los empleados en ayuno se sepultaron para mostrar de otra forma su protesta.
Después de 13 días de ayuno voluntario, los 18 trabajadores de Semapa que mantenían la medida hasta ayer desistieron de la protesta, pero la tensión no bajó pues se produjeron más despidos y un grupo de vecinos conminó a los empleados a garantizar la continuidad de las obras.
Los funcionarios de la empresa de Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Cochabamba mantenían la huelga de hambre exigiendo la restitución de dos trabajadores echados hace 15 días sin un motivo razonable, según aseguraban.
Los trabajadores retrocedieron en la protesta amenazados por los vecinos del sur, que criticaron la acción al considerar que ésta perjudica la credibilidad de la empresa y, por tanto, arriesga la asignación de un crédito de $us 11,1 millones ofrecidos por el BID para nuevas conexiones en esa zona de la capital valluna.
Los ejecutivos de la entidad anunciaron, el lunes, la destitución de ocho funcionarios más, entre ellos tres gerentes, y la distribución de 107 preavisos de cesación de contratos. Ricardo Ayala, gerente general de Semapa, reveló ayer los nombres de los tres despedidos sobre los que pesa un informe de la Contraloría con cargos de responsabilidad civil, como en el caso del ex gerente general, Gonzalo Ugalde.
Además, otros trabajadores (dirigentes) recibieron sus memorandos por motivo de reestructuración. Según el representante de los trabajadores, René Cardona, este asunto será analizado mañana en una reunión que sostendrán con la COB, encabezada por Jaime Solares.
Cardona denunció que la distribuidora “está siendo politizada” por gente de la agrupación Ciudadanos Unidos, del alcalde Gonzalo Terceros, y por óscar Olivera, representante de la Coordinadora del Gas e impulsor de la Coordinadora del Agua, que lideró la denominada guerra del agua en abril del 2000. En efecto, ayer por la mañana, vecinos de la zona Sur y miembros de la coordinadora tomaron simbólicamente la empresa exigiendo control social dentro de ella.
El dirigente de la Asociación de Sistemas de Agua de la zona Sur, Abraham Grandidie, dijo que luego de la guerra del agua los dirigentes y obreros de Semapa “se adueñaron de la empresa para usarla a favor de sus intereses”.
La declaración fue apoyada por el Alcalde, quien sostuvo que “la población debe realizar un seguimiento permanente a la administración y a los empleados”.