Una Asamblea Constituyente con una gran cantidad de actores buscando solucionar numerosos problemas de diferente índole (sociales, económicos, regionales, raciales y políticos) puede derivar en mayores conflictos, por lo que su proceso debe ser llevado adelante con una exhaustiva preparación, fue la conclusión de James Tull y Juan Cariaga sobre la Constituyente.
El ex ministro Cariaga expresó su preocupación de que la Constituyente pueda convertirse en fuente de mayores conflictos en lugar de resolver los existentes en Bolivia. “Yo veo el tema de la Constituyente en que se va a debatir una agenda muy conflictiva, es que va a crear mucho conflicto de todo tipo, regional, económico, étnico, etc. Este es un tema que debemos pensar bien los bolivianos. Si vamos a tirar sobre la mesa cien temas en los que vamos a estar en conflicto, este país va a terminar ardiendo. Yo personalmente pienso que el proceso de la constitución que permite hacer modificaciones en otra legislatura es mejor”, dijo.
A su preocupación, Tull replicó que si existe la preocupación sobre los resultados de dicho proceso, hay que analizar la viabilidad del mismo en base a las experiencias anteriores. “En todo conflicto está la sustancia del problema y cuál es la mejor manera de hablar sobre el mismo, es decir el proceso”.
Comparó la solución de un conflicto con la receta de un queque, en que primero hay que tener los ingredientes, o sea el tema de fondo y por el otro lado hay que seguir los pasos correctos para la preparación, lo que determinará el éxito del trabajo.