El huracán Wilma cobra fuerza y acelera su marcha hacia el noreste, mientras sus vientos con fuerza tropical impactan en el oeste de Cuba y se aproximan a los cayos de Florida (EEUU), informó ayer el Centro Nacional de Huracanes (CNH).
El huracán se desplazaba a 22 kilómetros por hora con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora con ráfagas más fuertes, lo que le convierte en un ciclón de categoría dos en la escala Saffir-Simpson, pero con posibilidades de subir a tres.
A las 21.00 GMT, el ojo del huracán estaba situado cerca de la latitud 23,5 norte y longitud 84,9 oeste, a unos 340 kilómetros al oeste-suroeste de Cayo Hueso (Florida) y 475 kilómetros al suroeste de la costa oeste del estado de EEUU. El boletín del CNH indica que se espera que Wilma incremente su velocidad e intensidad antes de tocar tierra en la costa oeste de EEUU a primeras horas de este lunes. Los vientos con fuerza de huracán llegan hasta 140 kilómetros del centro de Wilma y los vientos con fuerza tropical hasta los 370 kilómetros. El CNH advierte de la posibilidad de grandes inundaciones por el fuerte oleaje que acarrea el huracán y de la formación de tornados en el centro y sur de la península de Florida, así como fuertes lluvias en Cuba, Florida y todavía en la península de Yucatán, en México.
En México, al margen de los líos por el ciclón, también hay problemas por los saqueos en centros comerciales, por ejemplo en el balneario de Cancún.
El Gobierno de México ha suspendido todos los “avisos” de huracán para la península de Yucatán, pero se mantiene vigente para las provincias cubanas de Ciudad de La Habana, La Habana y Pinar del Río y un “aviso” de tormenta tropical para la isla de la Juventud.
Tras castigar la península mexicana de Yucatán, donde dejó ocho muertos y destrozos, el huracán Wilma golpeaba ayer con fuertes lluvias, vientos y penetraciones del mar el occidente de Cuba, en su ruta a Florida, bajo estado de máxima alerta.
Cuba también mira de reojo a la formación de Alpha, la histórica vigésimo segunda tormenta tropical (degradada ayer a depresión tropical) en el Atlántico, que ya causó daños en República Dominicana. Miami (EEUU) y Pinar del Río (Cuba), EFE-AFP