Indígenas amazónicos son sometidos a la esclavitud Cerca de quince mil familias trabajan en la recolección de castaña en condiciones deplorables. Tienen jornadas de entre 10 y 15 horas.
VÍCTIMAS • Para la zafra, miles de familias se internan en la selva para recolectar castaña. Los niños también trabajan.
Detrás de las cifras de la explotación de la castaña, especie no maderable de alto valor ecológico, se esconde un mundo de esclavitud de comunidades originarias y migrantes asalariados.
Bolivia concentra cada año la mano de obra de 15 mil familias, unas 70 mil personas, y representa el 75% del movimiento económico de Pando y Beni y el norte de La Paz.
La recolección de castaña en el norte amazónico de Bolivia es uno de los casos más destacados en que se usan métodos que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) tipifica como de "trabajo forzoso u obligatorio".
Según la consultora de la OIT en Bolivia, Rosario Baptista, las víctimas de la explotación son en su mayoría pueblos indígenas Araona, Baure, Chimán, Ese Ejja, Itonama, Leco, Mosetén, Movima, Moxeño, Nahua, Pacahuara, Tacana y Yuminahua, que son tratados como esclavos en las labores de recolección de castaña en la Amazonia.
La explotación de la castaña involucra a miles de indígenas que ingresan a trabajar con adelantos. El pago es apenas monetizado y prima, a cambio, la entrega de especies o alimentos.
Usualmente terminan endeudados y son obligados a estar en las barracas castañeras hasta el final de la zafra para terminar de pagar las deudas o son obligados a regresar al año siguiente.
"En algunas casos, cuando no cumplen sus tareas son golpeados o reciben latigazos", según Francisco Limaco, dirigente indígena de Riberalta, una de las zonas castañeras de la provincia Vaca Díez del Beni. Limaco recuerda que por una supuesta "falta laboral" de su padre, éste fue atado a un árbol para ser castigado en público con 20 latigazos.
Nelsy Piluy, dirigente indígena de Riberalta, trabaja en la actividad castañera desde los siete años y ella, con su experiencia, contribuyó en la redacción del proyecto de ley que regula el trabajo asalariado en la explotación de la castaña.
"El trabajo en la castaña es de tipo feudal, donde el patrón es considerado como un padre y que tiene derecho, inclusive, a escoger el esposo de la niñas de 12 a 13 años de edad".
A las zonas castañeras cada año, entre noviembre y marzo, llegan miles de familias para la zafra (cosecha).
A pesar de las condiciones adversas, unas 70 mil personas se internan al bosque. Allí enfrentan a dificultades sin protección alguna. Se instalan hacinados en precarias viviendas y trabajan en jornadas de 14 a 15 horas. ABI.