Los difuntos se van con la cacharpaya Ayer fueron recibidas con una tumba o mesa con las comidas y bebidas favoritas del difunto. Hoy las familias irán al cementerio a despacharlas. En el área rural lo harán el jueves con fiesta y flores.
Cansado y sudoroso, Gregorio Huayta terminó de preparar la mesa para recibir a las almas de sus familiares ayer al mediodía. Hoy, al caer la tarde, tiene previsto coger la comida, fruta, caña y panes; salir de su casa en la zona de La Portada de La Paz y viajar hasta el cementerio de Carabuco, en la provincia Camacho, para preparar la despedida.
Para su familia y los de su comunidad —Saiguapampa— es una tradición preparar las mesas de difuntos en sus casas, la mayoría reside en La Paz, y luego trasladarse al pueblo. Esto para que mañana, 3 de noviembre, despidan a sus muertos en los cementerios con música, baile y mucha chicha, con una cacharpaya.
Ayer, mientras el reloj marcaba el mediodía, en la zona alteña 12 de Octubre, la familia Huanca encendió una vela para alumbrar el camino de retorno de las almas al mundo de los vivos.
Las manecillas giraban y de a poco la casa de los Huanca se llenó de amigos y parientes, quienes luego de recibir a sus seres queridos, comieron, rezaron y prepararon en cajas pasank'alla, t'ant'awawas y alcohol para trasladarse a Achacachi. Allí, la despedida será mañana, pues como dice don Antonio Huanca, de 50 años, es una costumbre del altiplano despedir a las almas al tercer día de su llegada a la tierra.
Ya en la tarde, Nancy Alcázar viuda de Flores, que vive en la calle 3 de Mayo, en La Paz, recibía a amigos y familiares para que recen por las almas de su hijo y de su esposo. Hoy los despedirá al mediodía, también con rezos.
Judith Chávez junto a su mamá, que vive en San Antonio, acostumbra poner en la mesa de difuntos las ropas de sus familiares —su papá y sus hermanos— junto a los epitafios, los platos de comida favoritos, las velas y las masitas que más les gustaba.
Hoy, despedirá a las almas a las 12.00 y dará todo lo que está en la mesa a una persona ajena a la familia, que recogerá la misma con rezos para sus difuntos. Luego, irá al cementerio.
Vicente Quisbert, quien vive en la Buenos Aires; Flora viuda de Valenzuela, en San Pedro; y Virginia Hilarión, en Sopocachi, despedirán a las almas hoy. Y en la tarde irán al cementerio.
En cambio, Mery Quino, de la zona Periférica, irá al cementerio el jueves, como lo hacían sus papás, para despedir a las almas.
Pero, la mayoría de las familias que viven en las ciudades realizan este ritual de Todos Santos, recibir a las almas al mediodía del 1 de noviembre y despedirlas a las 12.00 del día siguiente.
Hoy, los cementerios municipales, privados y clandestinos de las urbes capitales del país se llenarán de visitantes. A muchos nichos sólo les pondrán flores, pero en otros habrá comida, rezos y cánticos para las almas que se retiran hasta el próximo año.
En Potosí la tradición es recibir a los difuntos con velas y objetos de plata, para que el camino de regreso esté alumbrado. Las mesas también tienen confites, dulces de masapán y platos de ajíes que se invitan a los amigos y visitantes que llegan a las casas.
Justina Machicado relató que si bien se despacha a las almas el 2 de noviembre en la ciudad, en el campo y las minas la despedida dura hasta el 3 de noviembre, donde los familiares despiden el alma con flores y fiesta.
En las laderas de Oruro, ayer, algunas familias cumplieron con el plateado, que es el reparto de platos con masitas y el nombre del difunto pidiendo una oración.
En La Paz y El Alto
Cementerios paceños • La Intendencia Municipal destinará 100 guardias y seis instructores para el Cementerio General, ocho para el Jardín, 12 para Periférica (La Llamita) y 10 para Bella Vista, según el teniente Elio Pacheco. La misión será evitar el consumo de bebidas alcohólicas y resguardar la seguridad de la gente. En la urbe paceña, según la Alcaldía, hay 26 camposantos.
Plan de regulación en El Alto • Desde ayer, la comuna de esta urbe puso en vigencia el plan de regulación vial que consiste en controlar el tráfico vehicular y evitar congestionamientos en las vías aledañas al cementerio de Villa Ingenio, en la misma zona. De este plan participarán Tránsito, Emalt, Emmu y Odeco, además de los vecinos de los cementerios de Villa Ingenio, Mercedario y Tarapacá. Esta urbe tiene siete necrópolis.
Cementerio General • Se espera que entre 25.000 y 35.000 personas lleguen hasta este camposanto. Las vías aledañas serán cortadas y unos 300 efectivos de la Policía resguardarán la zona. Sólo hoy se producirán 14 toneladas de basura.