Expertos sugieren a los candidatos equilibrio en política exterior Los discursos polarizados del MAS y de Podemos ponen en riesgo el futuro de las relaciones de Bolivia, según los especialistas.
El pasado 4 de noviembre, Evo Morales participó en Argentina en una marcha contra el gobierno de George Bush. Para dos especialistas, no es conveniente adoptar posiciones extremas en materia de relaciones exteriores.
Especialistas en política exterior consideran que la integración de Bolivia con el resto del mundo debería ser la forma en que se encaran las relaciones y no así la polarización a favor o en contra de determinados bloques.
El comentario surgió luego de las posiciones asumidas por los dos candidatos con mayor apoyo según los datos de las encuestas, Evo Morales, del Movimiento Al Socialismo (MAS), y Jorge Quiroga, de Poder Democrático y Social (Podemos), quienes en sus campañas hablan de relaciones de integridad, respeto e igualdad con todos los países, pero que en los hechos critican a los gobiernos de los dos estados que en este momento reflejan la polarización que existe en la región: Estados Unidos y Venezuela.
Guillermo Justiniano, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Senadores, señaló que los postulantes deberían actuar como lo haría un Presidente: con mesura.
En este sentido, criticó la actitud de Morales de participar en las movilizaciones que se desarrollaron el 4 y 5 de noviembre en Argentina contra el presidente de los Estados Unidos, George Bush, “porque de alguna forma lo saca del ámbito formal y Evo Morales es un candidato que puede ganar y puede ser Presidente y, en alguna medida, estas sus actitudes pueden obstaculizar a futuro al gobierno de Bolivia”.
Por otro lado, cuestionó las cartas enviadas por el aspirante de Podemos al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en las que le pidió que no se entrometa en asuntos internos. “Venezuela es uno de los principales mercados para las oleaginosas. Tenemos mucha vinculación comercial con el grupo andino. Por eso mejor dejar el hígado a un costado y manejarse con el cerebro”.
Para Justiniano, ninguna actitud polarizada y extrema es prudente “en un mundo globalizado tan iterrelacionado”. Al contrario, dijo que se debe asumir un rol flexible y abierto, pero sobre todo los candidatos deben ser prudentes y medir el efecto de los discursos internos en el exterior.
Por su parte, el ex canciller de la República Javier Murillo aseguró que el país debe buscar una opción que garantice su inserción en las corrientes de la economía, comercio, finanzas y tecnología mundiales. “No se trata de elegir países por afinidades, sino de buscar oportunidades de desarrollo integral para Bolivia”.
En la retórica, ésta es la posición que asumen los dos partidos en carrera electoral, que hablan de mantener relaciones iguales con todos los países, siempre y cuando se respete la soberanía del país en la toma de decisiones.
Sin embargo, su discurso también plantea, en el caso del MAS, un bloque regional para enfrentar las grandes economías, como la de Estados Unidos, y en el caso de Podemos hablan de manejar "con cautela" las relaciones con países como Venezuela.
Para Murillo, ninguno de los dos extremos favorece al país, pues el objetivo de las relaciones internacionales debería ser el de proteger los intereses del país “en términos realistas y no de compromisos ideológicos personales”.
La manera de manejar la política exterior —comentó— debe mantener una línea independiente. “Negociar, pero sin perder la dignidad ni la realidad”, sugirió Murillo de la Rocha a todos los candidatos que pretenden ocupar la presidencia.
La región se divide en dos bloques
Después de la Cumbre de las Américas que se realizó hace una semana en Argentina, la región ha quedado dividida en dos bloques económicos y políticos: uno compuesto por Estados Unidos y otros 28 países y otro al frente de Brasil con la inclusión de Venezuela, según el investigador y analista Andrés Oppenheimer.
En el primer bloque —con el que expresa cercanía Jorge Quiroga (Podemos)— identifica, además de EEUU, a Canadá, México, Colombia y Chile. En el otro lado —con el que tiene coincidencias Evo Morales (MAS)— a Paraguay, Uruguay y Argentina.
Según Oppenheimer, en Estados Unidos existe una creciente preocupación porque pronto surjan en Sudamérica nuevos regímenes radicales de izquierda, uno de los cuales podría llegar con la eventual presidencia de Morales.
"No sólo están preocupados por la radicalización del presidente de Venezuela... sino que temen el nacimiento de un aún más radical gobierno de izquierda en Bolivia luego de las elecciones originalmente previstas para el 4 de diciembre", afirmó en una reciente columna publicada en el Miami Herald, en la que observa el apoyo de Morales a Fidel Castro.