Un diccionario absuelve más de 7.000 dudas Con sus más de 7.000 entradas, el Diccionario Panhispánico de Dudas, presentado ayer en Madrid, da respuestas a las principales dudas de los hablantes. Los más importantes medios de España y América adoptarán su norma.
¿Se escribe México o Méjico? ¿Tiene femenino canciller? Éstas son algunas preguntas a las que responde el flamante Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), con el que las academias de la lengua española pretenden mantener "la unidad (del idioma) dentro de la diversidad".
Las academias “comprendimos que las dudas lingüísticas de los hispanohablantes reclamaban una obra que desde el diccionario bajara a la calle para dar respuesta pronta a la necesidad particular”, afirmó ayer el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, al presentar el primer DPD en Madrid.
A este acto, en la sede de la RAE, presidido por la ministra de Cultura española, María Jesús San Segundo, asistieron los directores de las 22 academias de la lengua de Latinoamérica, Estados Unidos y Filipinas, que han contribuido a la elaboración de esta obra. En representación de Bolivia estuvo Raúl Rivadeneira.
“Éste es un diccionario que no se ha realizado a espaldas de los hispanohablantes, por el contrario, es un diccionario de los hablantes, para los hablantes, realizado con los hablantes”, expresó el director de la Academia Chilena de la Lengua, Alfredo Matus, de quien partió en 1999 la idea de este diccionario.
Este primer DPD, compuesto por 7.250 entradas, repartidas a lo largo de más de 800 páginas, procura resolver las dudas de uso del castellano, tanto en el ámbito ortográfico como morfológico o sintáctico. Así, responde a problemas no temáticos (palabras concretas) y temáticos (dequeísmo o leísmo), con lo que las dudas que resuelve “son muchas más que las 7.000 entradas”, precisó Elena Hernández, coordinadora y redactora jefa del DPD.
El diccionario, cuyo primer ejemplar ha sido entregado ayer por los directores de las academias al rey Juan Carlos I de España, no es una obra cerrada sino que pretende ser un comienzo y está abierto a nuevas entradas de palabras.
El DPD, editado por Santillana, sale a la venta con una tirada de 160.000 ejemplares para Iberoamérica. Llegará a librerías bolivianas en aproximadamente diez días, según fuentes de la editorial. Madrid. AFP-EFE.
Algunas reglas consensuadas
Extranjerismos superfluos • Deben reemplazarse por palabras en español. Por ejemplo: patrocinador por sponsor, sobrecontratación por overbooking, contraseña por password.
Extranjerismos necesarios • El DPD incluye palabras como club, máster y escáner por carecer de traducciones cabales en español.
Españolización • El DPD norma la españolización ortográfica de extranjerismos como pirsin (del inglés piercing), zum (del inglés zoom), ranquin (del inglés ranking), metre (del francés meitre) o suvenir (del francés souvenir).
Plurales • La palabra club admite dos plurales, clubs y clubes, y, aunque en la lengua culta es preferible decir bisturíes, tisúes y tabúes, también se admite bisturís, tisús y tabús. Si se trata de menú, se norma menús y no menúes.
Toponimias y gentilicios • La capital de Nigeria es Abuya y para la de Australia tanto vale Camberra como Canberra, cuyo gentilicio es canberrano o camberrano. Irak, se puede escribir con k, aunque la grafía culta es Iraq. El gentilicio debe ser iraquí y su plural, iraquíes.
Doble acentuación • Amazonia (en España) y Amazonía (en América), cenit o cénit, daiquirí o daiquiri y vídeo o video.