Una balacera destapó un submundo de la política En la plaza de los Héroes se ve, a diario, gente desocupada, quienes escuchan las conferencias callejeras. “Analistas políticos” son los protagonistas.
A BALAZOS • Carlos Jofré postrado en una cama del hospital de Miraflores.
La balacera protagonizada el miércoles por el escritor paceño Edgar Ramiro Reynaga y Carlos Jofré, en la plaza de los Héroes, en pleno corazón paceño, por un pleito de piratería, destapó el submundo de los denominados “analistas políticos”.
Los “analistas políticos” son personajes del pueblo, no visten traje ni corbata como los convencionales. Se ganan la vida vendiendo libros y folletos referidos al quehacer nacional.
Provocan, entre su auditorio compuesto por transeúntes ocasionales, acalorados debates al aire libre sobre el quehacer político, económico y social del país. Algunos son empíricos, otros escritores y, sobre todo, la mayoría, lectores empedernidos.
Los temas de la nacionalización de los hidrocarburos, las elecciones generales del 18 de diciembre, la extradición de Gonzalo Sánchez de Lozada, febrero y octubre de 2003, están siempre presentes en la agenda de los sin techo, sin tierra y sin trabajo, que se concentran diariamente en el centro de la sede de gobierno.
“Yo soy analista hace nueve años, me dedico a escribir folletos, la gente de la plaza de los Héroes me conoce. Lo único que hago es recoger todo lo que dice el pueblo”, afirmó Carlos Jofré con la la sapiencia de un analista político popular.
Postrado en la cama cinco del segundo piso del Instituto del Tórax de La Paz, donde se recupera de las heridas provocadas por dos proyectiles de bala, Jofré confiesa que “la única manera de preparar al pueblo es en la calle, haciendo conferencias políticas y conferencias en las universidades”.
El escritor paceño Edgar Ramiro Reynaga acudió el miércoles cerca de las 11.30 a la plaza de los Héroes, con unas copas encima y un revólver calibre 38. Tras un forcejeo con Jofré —por una supuesta piratería de su libro Tawantinsuyo— le disparó dos tiros en su tórax. Otros dos disparos impactaron, además, contra la humanidad de José Antonio Quispe (35) y Cirilo Loza (53).
Hace medio año, Jofré fue interceptado por un grupo de jóvenes en la Pérez Velasco, luego de ofrecer, cerca de San Francisco, una conferencia política sobre los partidos tradicionales. “Me molieron esa vez”, agregó.
En los “mitines” diarios que realizan los también denominados “educadores políticos” en la plaza de los Héroes, se escuchan voces en contra de los candidatos tradicionales Jorge “Tuto” Quiroga, de Podemos, y Samuel Doria Medina, de UN, y de apoyo a favor de Evo Morales, del MAS, y Felipe Quispe, del MIP.
Edgar Ramiro Reynaga (65), ofreció una serie de “conferencias callejeras” en el puesto de su víctima. “Yo he hablado ahí muchas veces. He dejado de hablar porque me pirateó mi libro. Coincidimos políticamente, él defiende al indio, yo también; pero yo soy más indianista que él. Yo estoy más lejos de los partidos tradicionales que él”, dijo desde la celda de la Corte de Justicia.
En febrero de 2003, ambos estuvieron en San Francisco. Jofré presentó a Reynaga para que se dirigiera a la multitud.
Reynaga, hijo del indianista Fausto Reynaga, es autor del libro Tawantinsuyo, el motivo del pleito. Fue publicado en la década del 70 en Japón, España, México y Perú. Trata de los cinco siglos de guerra anticolonial.
En un par de semanas se publicará la sexta edición internacional. “Paradójicamente este escándalo me va a servir de propaganda”, agregó Reynaga.
En tanto que Jofré, quien además es promotor de venta de libros, escribió folletos sobre la Asamblea Constituyente, el capitalismo, el imperialismo, el indigenismo, socialismo y mercantilismo. Es presidente del Movimiento Originario Popular de Liberación, fundado el 21 de junio de 2001 en la plaza de los Héroes al calor de las conferencias callejeras. Propugnan la recuperación del poder, arrebatada por la oligarquía, para las mayorías.
A San Pedro
Acusado por tentativa de homicidio, el hijo del escritor fallecido, Fausto Reynaga, Edgar Ramiro Reynaga Burgoa (65), fue remitido ayer en detención preventiva a la cárcel de San Pedro de La Paz.
La determinación fue asumida por el juez cautelar Rolando Sarmiento tras una audiencia de medidas cautelares. El magistrado consideró que existe un riesgo de fuga y obstaculización en las investigaciones.
Reynaga Burgoa hirió el miércoles a tres personas tras disparar contra éstas en un incidente registrado en la céntrica plaza de los Héroes, aparentemente, en una disputa por la autoría del libro "Tawantinsuyo". El escritor dijo que ingresará a la cárcel con la frente alta, pues no puede permitir que sus obras sean plagiadas.
Mostró arrepentimiento por disparar contra los dos transeúntes y no contra Jofré.