El viento deja sin techo a 40 familias de El Alto Sucedió a las 14.00, y luego el granizo impidió que se rescaten los enseres de familias que habitan en la urbanización Nuevo Amanecer. Los vientos que allí convergen formaron un remolino.
Cuando doña Agustina de Jala y sus tres hijos se disponían a almorzar, a las 14.00 de ayer, los clavos del techo de su vivienda saltaron y la puerta se abrió abruptamente. Nunca antes lo habían visto, pero en ese instante un remolino, que oscureció todo en segundos, ingresó en su hogar. Ella sintió que sus ropas eran desgarradas y vio cómo las paredes se les venían encima.
Reunió a sus hijos, que gritaban y lloraban de miedo, pero no pudo evitar que el viento se llevara el techo, mientras de su pequeño dormitorio escapaban algunos documentos, cuadernos escolares y cuanto objeto liviano se dejó atrapar por el fenómeno.
En menos de cinco minutos el granizo completó el desastre y dejó todo cubierto de lodo y agua, sin posibilidad de recuperar muchas de sus pertenencias.
Los mismos efectos sintieron otras 40 familias de la zona Nuevo Amanecer de San Roque, en El Alto. Mientras unos cogieron biblias y salieron a anunciar el inicio del juicio final, los afectados —entre lágrimas— recogían calaminas, vigas y enseres.
El subalcalde del Distrito 7, René Yanarico, sostuvo que, de acuerdo con una evaluación inicial, unas 40 viviendas fueron dañadas, por lo que pidió el apoyo de Defensa Civil, a fin de instalar carpas, donde pernoctar, así como de la Alcaldía y la Prefectura para que ayuden con alimentos y ropa. “Ésta es una desgracia, pues se trata de una zona de familias muy pobres, que viven de la crianza de gallinas, pero todo se ha volado; las casas y corrales están destrozados. Pido a la gente que tiene casas en la zona y que esté de viaje, venir a recoger sus cosas, antes que se pierdan”.
Entre lágrimas e impotencia, Rubén Calle, un vecino, recogía maderas y calaminas nuevas. “Recién he estrenado mi casa, pero el huracán lo ha destruido”, sostuvo en alusión a los vientos.
El alcalde alteño, Fanor Nava, y el oficial mayor de Desarrollo Humano, Teófilo Choque, llegaron a la zona para entregar frazadas, colchones y azúcar a los damnificados, además de posibilitar que éstos pasen la noche en la capilla o la sede vecinal.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que el fenómeno que causó el destechado sería una suma de vientos moderados, de sólo 10 nudos de velocidad (15 km/hora), que convergieron en ese punto formando el remolino.
Ubicación de la zona
Nuevo Amanecer • La urbanización pertenece al Distrito 7 (sector norte). Está cerca a la tranca de San Roque, al lado derecho de la carretera que conduce a Copacabana.
Las viviendas • La mayoría de las casas tienen de uno a cuatro cuartos. Son de adobe, con piso de cemento. Al lado tienen corrales para gallinas. Las edificaciones de ladrillo no sufrieron serios daños.
Los habitantes • Provienen de áreas rurales de las provincias aledañas al lago Titicaca, además de comunidades de los departamentos de Oruro, Potosí y Cochabamba.