La Paz recupera otro sitio de los gremialistas Los anaqueles fueron removidos a las 7.00 de ayer, de la Montenegro y la 21 de Calacoto a la Pankara. Con bloqueo y rotura de vidrios respondió el sector de los gremiales.
La subalcaldía de la zona Sur, con ayuda de la Intendencia Municipal, desalojó ayer a 11 comerciantes de la Calle 21 de Calacoto y de la avenida Montenegro, a fin de rehabilitar el paso para los peatones en ambos sectores.
Cerca a las 7.00 de la mañana de ayer, más de medio centenar de funcionarios de la Intendencia llegaron hasta la Calle 21 de Calacoto, de donde removieron cinco anaqueles ubicados, hasta entonces, en frente del Supermercado Ketal, y otros seis de la avenida Montenegro. Los puestos de venta y la mercadería fueron trasladados hasta la calle Pankara (dos cuadras más adelante, sobre la misma 21).
Alrededor de las 10.00 empezaron los enfrentamientos entre los vendedores, los empleados ediles y los dueños de galerías comerciales circundantes. Y pasado el mediodía, los gremiales bloquearon la Pankara (con sus anaqueles) y la Montenegro (con piedras). Tal como amenazaron, rompieron los cristales del escaparate de una tienda, obligando a la mayoría del comercio formal a cerrar.
La subalcaldesa del Macrodistrito Sur, Denisse Ostermann, explicó que la determinación fue asumida, pese al desacuerdo de “la mitad de los comerciantes”, pero con la intención de rehabilitar el uso de las aceras para la circulación de peatones. Además, “hasta donde los hemos llevado, van a estar más cómodos”.
Al momento, en la 21 se construyen jardineras, para evitar nuevos asentamientos.
El 31 de octubre pasado, se produjo el primer conflicto entre los gremiales, la comuna y los vecinos, pues éstos exigían la salida de los comerciantes, argumentando que sus anaqueles ocupaban casi toda la acera, según declaró esa vez a este medio, la presidenta de la junta de vecinos de San Miguel, Esther Ayllón de León. En esa oportunidad, la subalcaldía quitó algunos anaqueles para que sus dueños reduzcan el tamaño.
Ayer, la reacción de los gremiales fue adversa. La dirigente del sector, Amalia Maidana de Churata, explicó que la Alcaldía los tomó “de sorpresa”, al remover sus puestos, temprano en la mañana. Según Maidana, las negociaciones para su reubicación se encontraban en un cuarto intermedio, “hasta después de la Navidad. Pero nos traicionaron”.
La dirigente advirtió que asumirán medidas de presión como la crucifixión y la huelga de hambre si la subalcaldía no les repone los espacios que ocupaban. “Defenderemos nuestros puestos hasta las últimas consecuencias”.
Maidana explicó que invirtieron cerca de mil dólares en la construcción de cada anaquel y que su mercadería (variada) está valuada en seis mil bolivianos.