El daño físico y psicológico. Los padres, tutores, profesores y parientes suelen usar la violencia como una forma de disciplina.
En otros sitios del mundo. Solamente ocho estados europeos tienen una legislación que prohíbe expresamente el castigo físico.
Las cifras de la violencia. En La Paz, 922 niños fueron víctimas en el primer semestre del 2005. Hay niños que huyen de sus casas.
Campañas y estudios. Unicef investiga las causas del castigo físico infantil. En el país se busca crear una cultura del buen trato.
Día por medio llega, al Hospital del Niño de La Paz, un paciente con signos de maltrato físico. La mayoría de las veces, los padres que acuden con el pequeño mienten sobre el origen de las lesiones de sus hijos. Otras veces, el médico descubre señales antiguas cuando revisa al pequeño por otras causas. Esto muestra la experiencia del doctor Christian Fuentes, director de ese centro médico.
Se detectan desde hematomas y fracturas mal curadas hasta quemaduras con cigarrillos o planchas, entre otras señales de maltrato.
En general, las fracturas que se presentan en menores de dos años se consideran maltrato infantil, hasta que se demuestre lo contrario. “Los padres acostumbran a decir que el hijo se cayó, pero como médicos podemos sospechar que no siempre es así”.
La oficina de Trabajo Social del nosocomio atendió, durante el 2004, 1.750 casos, de los que el 11% fue por maltrato infantil (109 niños y 87 niñas). Las víctimas eran 79 menores de un año, 59 de entre uno y cuatro años, y 58 de cinco a 14 años.
La gravedad y la extensión del problema salen a relucir cuando se acude a otras fuentes. En la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, dependiente de la Alcaldía de La Paz, los casos que llegan son variados. Se tienen registradas 3.012 denuncias durante el primer semestre del 2005, de las cuales el maltrato psicológico se dio en 463 personas y el físico y psicológico en 459.
También se atendieron 38 casos comprobados de daño psicológico por parte de profesores a alumnos y 11 de violencia física en las aulas escolares.
Y en la División Menores de la Policía Técnica Judicial (PTJ), donde hay un libro que registra las desapariciones de chicos, se encuentran casos de huida del hogar por miedo a los castigos. Por ejemplo, nada más en los recientes meses de julio, octubre y noviembre, consta que siete niños menores de 18 años no retornaron a sus casas por temor. Carlos (nombre ficticio, para proteger la identidad del menor que figura en el libro), de 11 años, dejó su hogar por miedo a la reacción de sus papás ante las malas notas escolares.
Según el doctor Fuentes, la historia familiar que el médico logre recoger, cuando sospecha de lesiones, ayuda a detectar casos de maltrato. Las pautas importantes, como factores de riesgo, son los divorcios, el desempleo de padre o madre, la pobreza, madres solteras con hijos no deseados, antecedentes de maltrato en los padres, alcoholismo y drogadicción. Por supuesto, la relación no es de causa-efecto absoluta; pero la suma de dos o más de estos factores incrementa el peligro para un niño. En el caso de drogadicción, ese aumento es de cinco veces.
Los niños que corren mayor riesgo de ser maltratados físicamente son, en el 78%, aquellos que tienen menos de tres años.
En cuanto a quiénes son los que maltratan, según evaluaciones del hospital figuran los padrastros, terceras personas y los tutores. Pero Nelly Pereyra, jefa de la Unidad de la Niñez y Adolescencia de la Alcaldía de La Paz, si bien coincide con lo dicho, coloca en primer lugar a los padres. Y, como ya se ha mencionado, también los maestros suelen incurrir en formas de agresión, a veces con el permiso de los padres, algo que se ve en el área rural, pero también en la ciudad.
Pereyra ha logrado identificar la forma en que se maltrata. “Les pegan con todo”, dice al referirse a la amplia variedad de objetos a los que recurre el adulto.
Reforzando lo dicho, un estudio de la ONG Save the Children, que recogió información durante dos años en 14 países de Sudamérica, Centroamérica y Asia, menciona, entre las prácticas más comunes, las bofetadas, golpes en la cabeza, con regla, cinturón, cadena, toalla mojada, manguera, cable, ramas, punteros y el kimsacharani.
FORMAS DE VIOLENCIA
Golpes • En los países latinoamericanos son comunes la bofetada, nalgada, azote, sacudones, patadas, jalón de pelo y orejas, pellizcos, palizas con objetos contundentes.
Daño • Lavar la boca con jabón, quemar, amarrar, trabajo forzado, desnudar, baños calientes o fríos.
Psicológico • Gritos, insultos, amenazas, comparaciones, humillaciones públicas, silencio, apodos, indiferencia, etc. Fuente: Save the Children