Bolivia intenta salvar el mercado andino de la soya Está en juego la comercialización de oleaginosas por $us 450 millones anuales. Los exportadores del rubro, que ya reportaron pérdidas por $us 80 millones, se reunieron ayer con el Gobierno. Con Venezuela no hay ningún avance.
PRODUCCIóN DE OLEAGINOSAS • El departamento de Santa Cruz es el principal exportador de soya y sus derivados (aceite y torta). En la foto se observa el proceso de selección del grano.
Preocupados por el futuro del mercado andino, el Poder Ejecutivo y los exportadores preparan una estrategia para negociar la preservación de las exportaciones de soya al Perú, Colombia y Ecuador, así como al mercado venezolano, se informó ayer en fuentes gubernamentales.
En el marco de las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC), se conoció que Estados Unidos demandó a los países andinos la futura apertura de sus mercados a la venta de oleaginosas norteamericanas.
Aunque Bolivia sólo participa en calidad de país observador, el equipo negociador boliviano solicitó a los países andinos y a Estados Unidos la mantención de las preferencias arancelarias que tiene el país en el mercado de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), indicó Julio Alvarado, jefe de la misión observadora.
"Naturalmente, el Gobierno y los empresarios piensan en una estrategia para preservar los intereses comerciales y económicos del país, resultantes de la reunión del Tratado de Libre Comercio (TLC)", informó Julio Alvarado a La Razón.
Bolivia exporta cada año más de 450 millones de dólares de soya al mercado andino; $us 212 millones al Perú, Colombia y Ecuador, países que negocian el TLC, y aproximadamente $us 240 millones a Venezuela, que viene restringiendo las ventas bolivianas a ese país.
Alarmados por el futuro de la caída de $us 80 millones en las exportaciones de oleaginosas, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), que aglutina a la Anapo y la CAO, se reunieron ayer con el ministro de Desarrollo Económico, Carlos Díaz, para solicitar la urgente mediación del Gobierno para mantener los mercados y la preferencias con los países de la subregión.
Así lo informó el gerente general de la Cadex, Juan Manuel Arias, que calificó como un fracaso el encuentro de fin de semana que sostuvo el sector con las autoridades venezolanas para poner fin a los obstáculos que se imponen en Venezuela al acceso de la soya boliviana.
"La reunión fue decepcionante, pues no vino gente que tome decisiones, tampoco llegó el viceministro de Agricultura de Venezuela, Rafael Coronado", expresó Arias al señalar que tampoco se pudo precisar información sobre cupos de comercialización.
De este modo, los productores de oleaginosas demandaron del Ejecutivo formalizar un reclamo formal por parte de Bolivia, porque consideran que en una relación comercial seria debe haber mayor formalidad.
Los soyeros destacaron un solo aspecto positivo, el intercambio de información sobre la compra-venta de la torta de soya, registrados por las autoridades de ambos países.
"Necesitamos que se acuerde un mecanismo a través del cual Venezuela vuelva a comprar, a través de su empresa estatal, productos de la cadena de oleaginosas nacional”, sostuvo.
EL CONTEXTO y las negociaciones
Reuniones • Empresarios y exportadores decidieron unirse y establecer una estrategia de conjunto a fin de preservar los intereses económico-comerciales nacionales en el ámbito del comercio exterior.
Pérdidas • Los exportadores de oleaginosas ya reportaron una pérdida de 80 millones y ven con preocupación el futuro de un mercado al cual venden más de 450 millones de dólares en la comunidad andina, entre países que negocian o no el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos.
Negociación • Desde mediados de año, el Ejecutivo viene mediando, aunque sin muchos resultados, ante el Gobierno venezolano para evitar restricciones a las exportaciones bolivianas de oleaginosas.