La CAN desahucia el mercado andino para la soya del país El Secretario General de la CAN pide ser realista. Afirma que los tratados de libre comercio provocan el cierre de mercados. Dice que él no puede reemplazar a los gobiernos. Empero, respalda la preocupación boliviana.
REUNIóN • El presidente Eduardo Rodríguez (izq.) recibió ayer en Palacio al secretario general de la CAN, Alan Wagner (der.).
La Comunidad Andina de Naciones (CAN) desahució ayer toda posibilidad de que Bolivia pueda preservar el mercado andino para su producción de oleaginosas (soya y sus derivados).
"Los países han decidido que el esquema de preferencias arancelarias vayan desapareciendo en el plazo que tome la implementación de los acuerdos de libre comercio con terceros", afirmó el secretario general de la CAN, el peruano Alan Wagner.
El presidente Eduardo Rodríguez se reunió ayer en Palacio de Gobierno con Wagner, a quien expresó su preocupación por el futuro de las exportaciones bolivianas de oleaginosas a los países andinos, hasta el momento, con preferencias arancelarias.
Hace un par de semanas, en la última ronda de negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC), Estados Unidos —primer productor mundial de soya— pidió a Perú, Ecuador y Colombia una cuota de mercado para su producción de oleaginosas.
Aunque Venezuela se excluyó de las negociaciones con el país del norte, en los últimos meses también restringió la compra de soya boliviana y sus derivados (aceite y torta). Los productores de oleaginosas, muy preocupados, demandaron la intervención gubernamental al reportar pérdidas por 80 millones de dólares.
Las oleaginosas se constituyen actualmente en el segundo rubro de las exportaciones nacionales y sus ventas se estiman en cerca de 450 millones de dólares, según datos oficiales.
Alan Wagner explicó que respalda la preocupación de Bolivia. "(El presidente Rodríguez) me ha transmitido esta preocupación y además me ha informado sobre las negociaciones activas que viene realizando el Gobierno de Bolivia con los demás países andinos”.
Bolivia negocia con los países andinos la ampliación de los beneficios que tiene en ese mercado por unos cinco o 10 años, “hasta que mejore la productividad de su sector oleaginoso y su competitividad”, añadió Wagner.
Sostuvo que, desde 1992, todos los países andinos solicitaron negociar o tener libre comercio con terceros. "Hay que asimilar con realismo que en un plazo determinado los países han determinado tener un escenario de libre comercio con sus principales socios comerciales", apuntó y añadió que en un plazo más esto va a ocurrir con el Mercosur, la Unión Europea y EEUU.
Destacó que este proceso implica mejorar la productividad y competitividad que permita subsistir y ampliarse integradamente en un contexto globalizado, que cambió el enfoque integracionista. Para el efecto, dijo el Secretario General de la CAN, será fundamental generar una agenda interna andina y sudamericana que, "en el corto plazo, pueda atender solidariamente esas sensibilidades que, en el caso de Bolivia, determinan en qué canasta se colocan la soya y los derivados”.