Avances iniciales en reunión de OMC La supresión de los subsidios a la exportación de productos agrícolas tendrá como efecto que las exportaciones de los países menos desarrollados puedan mejorar sus precios en mercados donde hoy se compite con productos subvencionados.
La reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), realizada durante seis días en Hong Kong, arrojó como resultados más luces que sombras, aunque sin satisfacer plenamente a todos. A finales de abril del 2006 se cumplirá una nueva reunión, en Ginebra, donde se espera hacer los ajustes finales a los acuerdos alcanzados.
Durante toda la noche del sábado al domingo último —12 horas— los participantes libraron una durísima batalla sobre la eliminación de los subsidios agrícolas. Una buena parte de los 150 países asistentes exigía que la medida se aplicara desde 2010, pero la Unión Europea sólo aceptó que fuera el 2013, porque en ese año tiene previsto reformar su política agrícola común. Al final, la Unión Europea y Estados Unidos aceptaron que los subsidios a la exportación agrícola queden prohibidos a partir del 2013.
El acuerdo prevé, empero, introducir desde abril del año próximo la eliminación progresiva de los subsidios agrícolas, hasta lograr el 2013 su total desaparición, lo que fue exigido por los países menos desarrollados, encabezados por el Grupo de los 20, constituido, entre otros, por Brasil, India, China y Argentina.
Esta decisión salvó del fracaso a la reunión. El director general de la OMC, Pascal Lamy, dijo que se produjo un "nuevo impulso político" que concluirá con un acuerdo global. El canciller de Brasil, Celso Amorim, expresó que el documento final es "modesto pero no insignificante", en tanto que el canciller de Argentina, Jorge Taiana, expuso que "no estamos felices, pero hay algunos avances".
En lo que concierne a los intereses de los países en desarrollo, entre ellos Bolivia, el acuerdo alcanzado consigna un paquete que dispone la eliminación de los aranceles y las cuotas a la importación para el 97% de los productos procedentes de las naciones menos desarrolladas, a partir del 2008, incluido el algodón. Además, los asistentes se comprometieron a lograr un nivel más alto de liberalización del comercio en los servicios.
La supresión de los subsidios a la exportación de productos agrícolas de la Unión Europea y de Estados Unidos tendrá como consecuencia que las exportaciones de los países menos desarrollados de soya, girasol o maíz puedan mejorar sus precios en mercados donde hoy se compite con productos subvencionados.
Sin duda, la VI reunión de ministros de la OMC, realizada en Hong Kong, resultó fructífera, en comparación a los fracasos de las conferencias de Seattle en 1999 y de Cancún el 2003.
En la reunión prevista para abril del 2006, en Ginebra, la discusión de fondos será en cuánto se reducirán los subsidios a la producción agrícola y los aranceles de todo tipo. También se deberá tomar un acuerdo sobre la liberalización de los servicios.
Respecto a los intereses bolivianos, cabe anotar que en la medida que Estados Unidos suprima los subsidios agrícolas se tornará más favorable un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la nación del norte, por cuanto al presente es uno de los escollos para concertar un acuerdo de esa naturaleza. Al mismo tiempo, el país tendrá mayores posibilidades de competir con sus productos en los mercados internacionales.