EEUU ofreció este martes su colaboración al nuevo Gobierno boliviano, aunque precisó que la relación bilateral dependerá de las políticas que ponga en marcha el presidente electo, Evo Morales, y de los vínculos que establezca con otros países.
“Nuestra relación se basará en su compromiso con la democracia y los principios que valoramos en este hemisferio, no sólo EEUU sino también otros países”, declaró ayer en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
Tras felicitar al pueblo boliviano y subrayar que EEUU está listo para trabajar con el nuevo Gobierno, McClellan indicó: “Veremos cómo avanza esa relación”.
También desde el Departamento de Estado, el portavoz Sean McCormack expresó ayer la disponibilidad de Washington de colaborar con el nuevo Ejecutivo boliviano, así como con cualquier otro que haya sido elegido democráticamente.
“Nuestra única preocupación es que los gobiernos elegidos democráticamente gobiernen de forma democrática”, añadió.
Ante la pregunta de los posibles temores de EEUU porque Evo Morales intente forjar una alianza con Cuba y Venezuela, McCormack se limitó a decir que es pronto para hablar de eso.
“Veremos qué tipo de políticas ejerce (...) y qué tipo de relaciones elige para cultivar en el hemisferio. Esperaremos y veremos”.
Según McCormack, no importa que sea un gobierno de izquierda, derecha o centro, lo que importa es que esté dispuesto a trabajar en una “agenda positiva” para el continente.
Morales confirmó ayer su alianza con el gobierno del venezolano Hugo Chávez, quien salió en defensa de su postura de erradicar el narcotráfico y no la coca. “Prohibirla porque de allí se saca la cocaína es como prohibir el acero porque de allí se fabrican armas”, señaló Chávez.
Para el venezolano, la lucha contra el narcotráfico de EEUU es “una excusa del imperialismo para acabar con nuestra soberanía, para instalar bases militares”. Redacción central y agencias.